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martes, 31 de diciembre de 2019

Últimos dibujos y acuarelas

    Acaba el año. Publico en esta entrada los últimos dibujos y acuarelas de 2019, un conjunto variopinto con tintas, plumillas y cálamos, lápices o con las acuarelas de siempre, a las que hemos ido incorporando otras marcas y pigmentos, pues nunca dejamos de probar. Ya comentaremos.
   Los temas son variados, como los sitios, unos visitados en persona y otros en las fotos de algunos amigos, cosa que siempre les agradezco. También hay una basada en un óleo de John Singer Sargent, que siempre es bueno ponerse a interpretar obras maestras, cosa que ya habíamos hecho con Sorolla.
    Poco más que explicar, pues los temas son los habituales, predominando los árboles y paisajes. Empezaremos así el 2020 con la carpeta en blanco, procurando avanzar, probar y descubrir nuevos materiales, técnicas y temas.
    Feliz año nuevo.


domingo, 6 de diciembre de 2015

Almería y Murcia

    Otra vez a Almería, pasando por Murcia. La base en Las Negras donde hemos visto amanecer varios días con cielos como el que se ha intentado recoger en esta acuarela. Desde el Mirador de Las Negras, en la misma playa, donde nos alojamos. Un lugar relajante, encantador, que es donde hemos pasado estos días. Muy recomendable. Seguro que volveremos.
    Sobre esta acuarela, la granulación extrema que se consigue con algunos pigmentos de Daniel Smith, los Primatek, le añaden dramatismo al cielo, aunque tengo que trabajar más y mejor el tema para dosificar su empleo. Tal vez si el mar no lo tuviera, si fuera más suave y sin granular se habría acentuado el efecto del cielo y el conjunto hubiera quedado mejor. 
   Ese contraste es el que se ha buscado en la siguiente acuarela, el olivo gordo del valle de Ricote, en Murcia, pasisaje totalmente norteafricano, de montañas jóvenes y angulosas, casas de techo plano y palmeras que emergen como en un oasis. Hermoso de verdad. Por alli pasamos tras desviarnos de la ruta para ver este olivo excepcional, con mucha historia y leyenda. Un monumento que da olivas y mucho en qué pensar.
   Volviendo a las acuarelas, en esta creo que la suavidad del fondo contrasta favorablemente con la rugosidad del olivo, donde sí se ha procurado utilizar pigmentos que granulen ostensiblemente. Bueno, pues yas tenemos otra cosa más en la que trabajar para depurar y controlar más estos efectos, positivos unas veces, pero inconvenientes en otras ocasiones.
    Desde Albacete hacia Murcia pasamos muy cerca del volcán de Cancarix, aún en la provincia de Albacete. Es uno de los volcanes más espectaculares de la península, que la erosión ha puesto al descubierto sin conseguir desfigurarlo. Y es que esta ruta a Almería va de volcanes, lavas, terremotos y catacumbres. El clima, y la religión suelen condicionar las costumbres y el carácter de los habitantes de un lugar. La geografía condiciona mucho, pues vivir asentados sobre fallas que se desplazan en direcciones contrarias tan vez sea el origen telúrico de  la tradición cantonal de Cartagena, fantaseo. El hecho es que estas placas viajeras chocan, se suben unas sobre otras, arrugan los bordes de contacto, agitan el suelo y producen destrozos y tragedias como la de Lorca, tan reciente. Aunque los tiempos geológicos sean lentos, el olivo de Cieza seguro que ha sufrido estos temblores y cambios en el paisaje, pues siglos ha tenido de percibirlos sin moverse de su bancal, ahora convertido en parque rodeado de edificios, calles e instutos, cuyos alumnos se comen el bocata de media mañana a su sombra.
    Otro olivo centenario de Aguamarga quedó fuera de nuestro alcance, pues el camino estaba totalmente arruinado, en piedra viva, tal vez por lluvias recientes, mientras en la carretera había obras. Pasamos cerca de la costa con zonas donde hay eucaliptus, con montañas rosadas por la luz del atardecer. De una foto del momento sale la siguiente acuarela, sobre Garzapapel, como las anteriores.
   Como dije al princiapio, la base en Las Negras, en la misma orilla de la playa, desde donde podía hacer fotos, apuntes y acuarelas mirando a izquierda, a derecha y al cielo, siempre hermoso y cambiante. Y sobre todo al mar, a las olas, hipnotizantes como el fuego.
   A continuación algunas de esas acuarelas y apuntes, con el Cerro Negro y las casas y barcas a la orilla de la playa. Lugar atranquilo siempre, más en estas fechas de noviembre en las que aún pudimos disfrutar del calor del sol, de salidas por las cercanías, de tomates Raf al principio de la recolección y de aceite de la zona. También de pegar la hebra con algunos hippies ya talluditos afincados en la zona, con los que la conversación deriva a inusitados temas como las visitas de la trabajadora social y de la imposibilidad de jubilarse de tal profesión. Buena gente. Mínimo puesto de collares y pulseritas ofrecidas con el optimismo propio de su oficio a unos turistas ausentes en estas fechas. Compramos una y no se dejaron invitar a un café aunque sí a un cigarrillo.





   Las siguientes con titnas, aplicadas con estilográfica y con unos cálamos que nos hicimos con las cañas que se podían cortar desde la terraza del apartamento, a cinco metros de las olas.




martes, 12 de febrero de 2013

Materiales: Plumillas, palilleros y cálamos - Pens & Inks

   Últimamente casi todos los dibujos con tintas los hago con pluma estilográfica. Cargo varias con tintas de diferentes colores y con ellas y un pincel de agua en cualquier sitio puedes dibujar con comodidad. Pero resulta que me encanta utilizar las plumillas, que tengo muchas y que para muchas cosas son infinitamente mejores que una estilográfica o un rotulador. De forma que, estando en casa, he colocado encima de la mesa algunas plumillas y palilleros y me he puesto a disfrutar eligiendo, probando y viendo lo bonitas que son. Aunque tengo muchos palilleros sin estrenar, prefiero los que he comprado usados, normalmente en lotes, antiguos y cada uno con su historia, desconocida pero real, como las manchas de tinta que tenían cuando los compré.
Mallat, Gillott, Brandauer Orient Pen, Perry Shakespearian, Spencerian, Gillott Principality, Crow quill, Mallat, Acantus, Ivyson & Phinney
   Parte del placer de escribir, dibujar y pintar, al menos para mi, me lo proporcionan los materiales. Muchas veces es suficiente disfrute y ya no es necesario dibujar nada. Seguramente es una perversión, pero a mi edad no tengo ganas de psicoanalizarme. Me gusta y punto. Además no soy el único.
   Bueno, a lo que vamos. Casi siempre que se habla de plumillas de dibujo, a las que ya he dedicado varias entradas anteriores en mi blog, nos referimos a plumillas afiladas y finas, flexibles, también apropiadas para letra inglesa, por su capacidad para abrirse y variar el grosor de la línea. Cuando las utilizo para dibujar con varias tintas que se diluyen después, me plantean ciertos problemas. Siendo tan finas, marcan el papel con sus afiladas puntas de acero. Esto es lo que permite retener la tinta en el lugar deseado, pues hacen un surco que la tinta no rebasa. Pero para dibujar supone un problema dar lavados de tinta sobre una superficie arañada, que absorbe la tinta y resalta excesivamente las líneas del dibujo. 
Con ligeras diferencias, todas ellas permiten hacer una línea finísima que puede engrsar según la presión hasta límites inverosímiles. Unos ejemplos:
  Para muchos, la Gillott Principality es una de las mejores, si no la mejor de las plumillas para estos trabajos. En la siguiente fotografía se muestra una aproximación donde se puede ver, con la tinta todavía fresca, qué es capaz de hacer esta maravilla de pluma. Como decía, la tinta, china en este caso, se queda entre los surcos marcados por la plumilla en el papel. De otra forma, tal cantidad de tinta se extendería por las fibras. Dicho sea de paso que ni cualquier tinta ni cualquier papel permite hacer tal cosa. Lo que es cierto es que escribir o dibujar con una plumilla así es un verdadero placer. Y raro, pues es dificilísimo conseguir estas plumillas que tienen cerca de un siglo, algunas más y que son muy buscadas por los coleccionistas y los calígrafos. Lamento haberme desprendido de algunas de las que tenía, pero hay que comprar otras cosas.
   Sirva de consuelo saber que hay plumillas maravillosas que pueden encontrarse fácilmente. Miles de ellas: Blanzy, Baignol & Farjon, Soennecken, Perry, Carl Khun, Heintze & Blacnkertz, Spencerian, Esterbrook, Gillott, Brause... De algunas de ellas puede conseguirse cada caja de una gruesa por menos de lo que vale una Principality.
  Por todo lo anterior, entre las plumillas que tengo he ido seleccionando algunas que eviten estos problemas de las puntas finas. Son plumillas con punta redondeada, biselada, de las que se emplean en caligrafía itálica y similares o en rotulación. Como dejan más cantidad de tinta, suelen llevar un reservorio o estar diseñadas de forma que puedan almacenarla mejor. Dan buen resultado las plumillas del tipo Red Ink Pen, usadas sobre tela, o las de vidrio o porcelana, que no arañan el soporte:
Estas son unas de las que mejor resultado me han dado. La de cristal incluso permite dibujar sobre papel de arroz.

Iridinoid, MacNiven & Cameron Hindoo Pen, Arabian pen Egyptian government, Brause, Perry Planished Ponted
Aunque diseñadas para caligrafía y rotulación en tamaños grandes, este tipo de plumillas puede ser útil para dibujo, pues se pueden conseguir con ellas trazos muy expresivos. Son los Parallel Pens de Pilot su versión más actual.
Soennecken 60 A, Brause Bandzug 5 mm, W. Mitchell's Witch pen, Gillott Lettering pen, W. M itvhell's Poster pen, Hunt Speedball
   Por último, los cálamos. Fabricados con caña, se pueden cortar a la medida y forma deseadas y son suaves y no rascan la superficie del papel. Aunque se venden ya cortados, es fácil hacerlos uno mismo, buscando cañas, si es posible de bambú, del tamaño adecuado. Para algunos trabajos que no requieran mucha tinta, dan buen resultado los chopsticks, palillos chinos, que son de bambú. El bambú, una vez seco es durísimo y permite tallar puntas y biseles finísimos. Los de la fotografía siguiente me los he fabricado yo con la ayuda de una navajita de Albacete, afilada con "a pedra das meigas".