lunes, 25 de enero de 2016

5º ANIVERSARIO DEL BLOG y Cumpleaños.


    Llegamos al quinto aniversario de mi blog, que coincide con mi 62 cumpleaños. Año de acuarelas, música, lecturas, epístolas y algún que otro viaje. En resumen no ha estado mal. Algunas de las cosas que se muestran en esta entrada ya se han visto anteriormente en otras anteriores, sobre todo el resumen de las acuarelas y dibujos pintados durante este año 2015. Saco de Flickr las miniaturas que se muestran a continuación. A mayor tamaño pueden verse en la pestaña Imágenes. La que inicia esta entrada es la primera acuarela pintada en 2016, en el que he entrado algo perezoso.

  Es costumbre de la casa dirigir una epístola a mis amistades con motivo de mi cumpleaños. Este año la incluyo aquí, además de publicarla en mi otro blog, Desconcertatus-Epìstolarium:
EPÍSTOLA CABALÍSTICA
    Sexagésimo-segundo cumpleaños. El contador de mis años evoca hoy rumores de Nibelungos, de primo hermano por parte de madre de Cunegunda o de Sigfrido. Teniendo en cuenta que estas terminaciones germánicas de -gundo’, ‘-gunda’, vienen de ‘gund’ (batalla) y estirando mucho las etimologías, —cosa nada inusual—, podríamos decir que ya estamos en la batalla 62 de una ya larga guerra que iniciamos el 25 de enero de 1954. La verdad es que a esta edad provecta cada vez contamos más batallitas. Hace bastante tiempo que nos quedan más cosas que recordar que por vivir y en esta personal batalla más a mano está la rendición que el triunfo. Esperemos seguir muchos años teniendo ocasión de dar mandobles, aunque sean pictóricos, de acrecentar nuestro epistolario y de tañer la vihuela unas cuantas serenatas más, sones más de nuestro gusto que cornetas, tambores y cuernos de guerra.
    Como cada año, los santos Tito, Saturo, Pablo, Sabino, Adelfo, Amarino, Proyecto y Popón, acompañados por santa Elvira y gran cohorte de beatos, se presentan a desearme un buen día y brindarme protección y amparo. Todo es poco a estas alturas y a ellos me encomiendo, pues siendo un descreído, he acabado teniendo en ellos más fe que en el Boletín Oficial del Estado. Esa enciclopedia de nuestros males, donde los actuales dioses hacen imprimir sus designios, pues aunque diez decretos grabados en un par de tablas, de cumplirse, bastarían para permitirnos convivir de forma razonable y feliz, estos belcebuses y la caterva de íncubos, súcubos y demonuelos que nos gobiernan o se confabulan para hacerlo, que tanto da pues poco se llevan, necesitan resmas de papel para regular nuestra infelicidad, ruina e indefensión.
    Aunque poco dado a la numerología, en forma de cábala o de milenarismos, echo mano de las cifras como oráculo que anticipe y vaticine lo que este año podría dar de sí para mí, que como se puede ver inicio musical y pentagramático, mirando la cifra 62 como los augures examinaban los posos del vino, el vuelo de las golondrinas o las tripas de una cabra.
    No me saca de dudas ni me lleva a ninguna conclusión el ver qué personajes comparten conmigo el año de nacencia. Poco veo en común entre ellos, —entre nosotros—, lo que me lleva a concluir que poco tiene que ver en qué año viene uno al mundo como condicionante del papel o argumento que te toca jugar en la obra. John Travolta, Ángela Merkel, Hugo Chávez, Ricky Skaggs, François Hollande, Ana Botella, Capullo de Jerez, Elvis Costello, José Antonio Goirigolzarri, Mario Kempes, Bertín Osborne, Santiago Auserón, Antonio Resines, Antoni Puigvert i Romaguera o el Sultan bin Mohammed bin Saud Al Kabeer. Ya no busco más, que el primer chasco es que la larga lista no dice nada de mí.
    Paso a ver qué leches ocurrió mientras yo andaba naciendo o ya de mamoncillo. Murieron Matisse y Benavente, fue elegido Mao Tse Tung como presidente de la república China mientras Ernest Hemingway ganaba el nobel de literatura. Elvis grabó su primer disco, se independizó Marruecos, nevó en Huelva por primera vez en su historia, se estudió en España un plan para incentivar el turismo en la costa del Sol, se eliminó el apartheid en las escuelas de USA, Bogotá fue nombrada capital de Colombia, Perón creó el sindicato de Meretrices, Tolkien publicó “La comunidad del anillo” y “Las dos torres”, Goldin “El señor de las moscas”, se inventó la vacuna contra la poliomielitis, se realizó el primer trasplante de riñón en USA, se estrenó Godzilla y Fangio ganó el campeonato del mundo de F1. Lo único que veo que tiene relación con mi persona es que en ese año se presentó en el mercado la Fender Stratocaster. Como guiño de los astros tampoco es para echar cohetes.
    Buscando amparo en la historia compruebo desconsolado que el año 62 trajo un terremoto en Pompeya, que anunció la erupción de 17 años después. Poca cosa más. Por ahí no vamos bien.
    Ponderando qué da de sí el número 62 en la actualidad me entero de que se fabrica un Nissan Qashqai en Reino Unido cada 62 segundos, lo mismo que duró la Marsellesa que se cantó en Wembley por los atentados terroristas de París. Que 62 era el número del Modelo para armar de Cortázar, que en Barcelona, la línea 62 te lleva a la Plaza de Cataluña, en Valencia a la del Ayuntamiento, y en Madrid a La Arganzuela, no sé si desde El Portillo, pues creo que esa ruta era la de Pichi, el chulo del chotis, no de un autobús. En Albacete no te lleva a ningún sitio, pues no hay tal línea, si acaso leo una información fósil que habla de una que te llevaba a Mollet del Vallés. La 62 es la autopista que te conduce de Burgos a Fuentes de Oñoro, frontera con Portugal, pasando por Palencia, Valladolid y Salamanca. El 62 te lleva a muchos lugares, pues. Tomo asiento a ver dónde me bajo.
    Si llamas al 062 se pone la Guardia Civil, en Hacienda el 62 es el formulario de la tasa que han de pagar los ciudadanos extranjeros para la autorización de trabajo. También son sólo 62 las personas que poseen la misma riqueza que el resto de la población mundial. El 062 es un tipo de barco cañonero chino muy vendido, igual que el 62 es un poderoso grupo editorial catalán de la órbita de Planeta, el de Lara no de Alfa Centauri. El Kepler-62 es un sistema pentaplanetario situado a 1200 años luz de la tierra. El artículo 62 de la Constitución es el que atribuye al Rey la facultad de proponer presidente del gobierno, que en ello andamos, eligiendo entre soberbios candidatos. O tal vez candidatos soberbios. El salmo 62 es el que canta “Oh, Dios, Tú eres mi Dios. Por ti madrugo”.
    Veo que todo es relativo. 62 es un exorbitante tanteo en balonmano, cicatero en baloncesto y un amaño de juzgado de guardia en fútbol. Es talla más de bacalá que de zapato; como velocidad es prudente, como peso canijo. Como altura está bien para los 4 meses, poco generosa para un adulto; como perímetro craneal una barbaridad para alquilar balcones. No son muchos 62 si hablamos de una colección de sellos o de libros, una pujolada si es de coches. 62 guisantes suponen guarnición más razonable que si son patatas, aunque tropa tenida por escasa si hablamos de fortín fronterizo. Pocos si pelos, muchos si verrugas, escasos si euros, sobradas si facturas por pagar. Insuficientes si abejas, excesivos si gatos. Exiguos litros de agua para beber un camello, razonables para un toro, mortales para un contribuyente. Ardiente si Celsius, agradable frescor si Fahrenheit. Poco calor para fritura, escaldante para ducha. Pequeño si es marrajo pero enorme si es trucha, que en centímetros es para ganar el concurso, en pulgadas un aberrante caso de gigantismo.
    62 es el porcentaje de capacidad embalsada ahora en los pantanos de España, que sigue empantanada. 62 fueron de media los euros gastados por cada español en el sorteo de la lotería de Navidad. Mucho más que en libros, pues preferimos intentar salir de pobres que de ignorantes. En Bulgaria se cumple eso de éramos pocos y parió la abuela al dar a luz una señora de 62 años un hermoso par de gemelas. Se me pone la carne de gallina al imaginar ponerme de parto a mi edad. También es lo que vale en euros el menú medio en el Txakolí, así como supone la edad media a la que los españoles se jubilan hoy en día.
   Puestos a sacarme la buenaventura, no pudiendo examinar la mano del número en cuestión, le he mirado los higadillos a un pollo antes de echarlo a la olla y los augurios nada bueno vaticinan al respecto de lo de las futuras jubilaciones. También son 62 las plazas de MIR que se dejan fuera del presupuesto en Valencia y Cataluña para este curso. El año pasado fueron 93 las desatendidas. Como se ve vamos mejorando mucho. Las banderitas es que se ponen en un pico. Los silbatos para el himno a 10 euros cuarto y mitad y de las televisiones para qué hablar. Un Perú. Pero son cosas más necesarias que los médicos.
    Veo que he perdido la mañana y que se está recalentando la Wikipedia. Pero mi Larousse de papel hace años que habla de otro mundo, si no mejor, al menos más comprensible. Lo dejo ya y voy a ver qué han decidido los círculos de Podemos acerca de los pactos. Así me da tiempo antes de comer para alternar entre el desconcierto, el temor y el descojone. Dios nos pille confesados. Sabido es que el poder corrompe e iguala a peor. Resulta que su simple aroma también ejerce tan benéficos influjos. Asombra ver los ministerios que algunos demandan, de contenido claramente social. Plumerum vistus est, que decía Cicerón, si no me he equivocado de cita.
—¡Mi capitán, que tengo un prisionero! —grita el centinela desde un puesto de guardia en plena oscuridad de la noche.
—¡Pues tráelo inmediatamente!
—¡Si es que no me suelta!
Para acreditar la autenticidad de la cita
Al menos no me preocupa que este año mi cumpleaños caiga en lunes. También me agrada que un reloj resulte un regalo innecesario. Un libro sería suficiente, pero que hable del siglo XVIII como mucho.
 Vale.
    Para empezar el día he recibido un extraordinario regalo, mejor que un libro, en forma de genial retrato de mi persona y de mi bolso gris, obra de mi estimado amigo el ilustre Fernando Font de Gayá. Muchas gracias por alegrarme el día.


EXPOSICIÓN
ALPERA Agosto 2015


EPÍSTOLAS

En el citado blog Desconcertatus-Epistolarium publico de vez en cuando epístolas que más tienen que ver con la actualidad o con mis impresiones y comentarios sobre temas variopintos que con las acuarelas, plumillas y otras artes tratadas en este blog Artimañas. Estas son las de este año:

  EPÍSTOLAS GERMÁNICAS
En este blog se dio cumplida cuenta en su momento, que por mayo era por mayo, sobre el viaje a Alemania con mis amigos y compañeros de música. Estos son los escritos sobre la expedición:
Alemania 
MÚSICA
CONCIERTOS Y BOLOS
Durante este año hemos seguido con la música, actividad ejercida con total desánimo de lucro, participando en festivales benéficos y otras reuniones de amigos. Ilustran eso las siguientes fotografías en el Auditorio Municipal y en la Caseta de los Jardinillos durante la feria de Albaete, festivales de Canción italiana organizados por la Asociación de Amigos del Jazz de Albacete, de la que formamos parte. Hubo otro en el Auditorio Municipal a beneficio de niños autistas.
 



ESTADÍSTICAS Y DATOS DE VISITAS AL BLOG

 Según el contador de páginas visitadas, vamos alcanzando las 757.000, lo que me resulta asombroso. Procedentes de 157 países distintos, con una distribución que muestro en parte. Muchas gracias desde aquí a quienes pasan un poco o un mucho de su tiempo entre mis acuarelas, tintas, dibujos o historias.
   


jueves, 31 de diciembre de 2015

Acuarelas diciembre 2015 #3

     
   Va la última entrega del año, en este caso varias acuarelas realizadas en la segunda quincena de diciembre, entre toses y turrones. Recurro a fotos de arhivo, a apuntes de los que se van realizando en viajes y salidas de los últimos meses, a Alpera, Alicante, o hace dos años a Lisboa. La primara es la aldea del Sej, en Alpera, la segunda unos árboles en las dunas del Pinet, en la Marina de Alicante.
   Salvo la tercera, una panorámica del camino a Tolosa, en la Hoz del Júcar, cerca de Alcalá y Jorquera, ruta más que recomendable, se han utilizado muy pocos colores. La mayoría son mezclas de siena tostada y azul ultramar, con toques de verde, siempre uno solo, verde vejiga o jadeíta, similar al esmeralda, que a su vez se entonan con ese abanico tonal conseguido con siena y ultramar. Con esos colores quebrados, austeros, incluso la sien¡a tostada reluce y da una nota de color sin utilizar el rojo. Para las sombras, casi siempre el ultramar con un poco de alizarina, si no se recurre al violeta ultramar. En las más intensas amatista de Daniel Smith o índigo.
    El la siguiente, de la iglesia de San Francisco en Évora, en la entrada a la Capela dos Ossos, donde reposan los huesos de cientos y cientos de frailes. Eso sí, reposan en las paredes, decorando una sala en cuya entrada reza un cartel: "Nos ossos que aqui estamos per los vossos esperamos". Muy reconfortante.
    Prácticamente toda la acuarela se ha pintado son mezclas de siena y ultramar y es ilustrativa de la amplia gama de tonos quebrados que pueden conseguirse con esos pìgmentos, muy adecuados para pìntar muros, paredes y piedras viejas.

   Aquí se ha ampliado un poco la paleta, incorporando alizarina y ese ocre dorado de quinacridona, extraordinariamente trasparente y que mezcla más que bien con cualquier color. Alegra los verdes y las tierras y hace buenas migas al lado del violeta de las sombras, mezcla de ultramar y alizarina. Aunque es más colorida esta acuarela, se han utilizado pocos pigmentos, pues solo un verde se ha añadido a los anteriores.
   Un hermoso pino salvaje, sin haber ido a la peluquería en toda su vida, no como esos olivos podados como caniches, a los que un lazo les falta, que aparecen avergonzados en rotondas y paseos de muchos lugares. Cosa horrible, infamia podatriz perpetrada a un indefenso y noble olivo viejo. Se han utilizado todos los métodos para hacer ramas, como reservas, rascados y líneas finas al final. Dos verdes, sap green y jadeíta, siena, cobalto e índigo. También algo de violeta en algunas sombras.
   Por último una acuarela sobre el Museo de la Cuchillería, desde la escalera de la Catedral de San Juan en Albacete. Después de lo contado sobre los colores que se utilizan, poco queda que añadir.
   Despido el año, un rato antes de cenar en esta Nochevieja, pintando unos árboles y un pájaro volando con tinta china y pincel japonés, regalo de un buen amigo que me los ha traído del país del Sol Naciente. Junto con otros muchos. Si añadimos las gavillas que mi hijo Alonso y el amigo Manuel me han traído desde China en varios viajes, tengo un surtido de tintas líquidas, pastillas, pinceles, papeles y piedras para la tinta que me tendrán ocupado una temporada. Por muchos años que viva no podré gastar todo eso.

   Feliz año nuevo 2016. Y un abrazo a quienes visiten mi blog en estas fechas.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Acuarelas de diciembre. Paisajes provincia de Albacete


Pues aquí estamos otra vez peleándonos con los verdes. Siempre que en el tema aparecen masas de árboles diferentes, que ocupan gran parte de la superficie a pintar, procuramos ir mezclando un verde base (en este caso jadeita de Daniel Smith, una especie de verde esmeralda bastante oscuro), con otros colores que lo agrisen, lo apaguen, le den matices más cálidos, en definitiva que se muestre cierta variedad sin romper la armonía que proporciona el uso de pocos pigmentos. Se mezclan amarillos, ocres o azules con este verde que es la base de los demás. Algunas veces se recurre al verde de perileno, ya intenso, oscuro y apagado.

Los azules usados son ultramar y cobalto, utilizado el primero de ellos para las sombras mezclado con alizarina, mezcla que da un violáceo muy luminoso y transparente. Ese ultramar, mezclado con siena tostado proporciona toda una gama de marrones quebrados, llegando a un gris de intensidades diferentes, llegando casi al negro, pues como pigmento el negro no se ha utilizado.

Las mismas mezclas aparecen en estas tres primeras acuarelas, todas de la Casa Gil en Alpera (Albacete). En todas ellas había un suelo con tierra y piedras, que se han resaltado con el sistema ya habitual de dejar puntos blanco de tamaños irregulares pasando el pincel con rapidez y no demasiada agua en esas zonas. En los casos de piedras mayores se puede recurrir al líquido enmazcarador, en este caso de Sennelier, con un aplicador que permite líneas y detalles finos. Luego con esa mezcla de ultramar y alizarina se aplican uno pqueño puntos de sombra en parte adecuada según la luz. Añade bastante relieve y textura a los suelos.

La siguiente acuarela, bastante naif, se trata de una aldea y su palomar, la Casa Aparicio, entre Alpera e Higueruela. 

El Pozo de la Nieve, en Alpera, en una segunda versión, pues hace un par de meses ya pìnté otra con la luz dorada del atardecer. En esta se ha procurado ser muy austero con el color, quebrado y apagado en casi todfas las zonas, para que resalte la calidez de ese muro semiderruido de ladrillo que contrasta con el gris de la piedra con que se construyó ese pozo, una verdadera obra de arte, pues utiliza el mismo sistema constructivo de los cucos, colocando piedras para cubrir una superficie, en este caso muy grande. A pesar de su antigüedad, se mantiene perfecto n su estructura principal. Por lo demás, recurro a mis piedrecitas en los primeros planos del suelo y rascados o reservas para las ramas de las plantas.


Por úñltimo, dos versiones de Alcalá del Júcar a partir dfe unas fotos de hace un mes, cuando los árboles se vuelven amarillos. Se ha repetido buscando algo que en ninguna de las dos acuarelas se ha conseguido, pues los blancos de las casas, en sombra en su mayor parte, no son como se intentaba que quedasen, algo más luminosos, pero con la luz cálida del atardecer. Dejrlos en blanco no resulta y encontrar los tonos adecuados es algo que se me escapa. Habrá que seguir probando.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Almería y Murcia

    Otra vez a Almería, pasando por Murcia. La base en Las Negras donde hemos visto amanecer varios días con cielos como el que se ha intentado recoger en esta acuarela. Desde el Mirador de Las Negras, en la misma playa, donde nos alojamos. Un lugar relajante, encantador, que es donde hemos pasado estos días. Muy recomendable. Seguro que volveremos.
    Sobre esta acuarela, la granulación extrema que se consigue con algunos pigmentos de Daniel Smith, los Primatek, le añaden dramatismo al cielo, aunque tengo que trabajar más y mejor el tema para dosificar su empleo. Tal vez si el mar no lo tuviera, si fuera más suave y sin granular se habría acentuado el efecto del cielo y el conjunto hubiera quedado mejor. 
   Ese contraste es el que se ha buscado en la siguiente acuarela, el olivo gordo del valle de Ricote, en Murcia, pasisaje totalmente norteafricano, de montañas jóvenes y angulosas, casas de techo plano y palmeras que emergen como en un oasis. Hermoso de verdad. Por alli pasamos tras desviarnos de la ruta para ver este olivo excepcional, con mucha historia y leyenda. Un monumento que da olivas y mucho en qué pensar.
   Volviendo a las acuarelas, en esta creo que la suavidad del fondo contrasta favorablemente con la rugosidad del olivo, donde sí se ha procurado utilizar pigmentos que granulen ostensiblemente. Bueno, pues yas tenemos otra cosa más en la que trabajar para depurar y controlar más estos efectos, positivos unas veces, pero inconvenientes en otras ocasiones.
    Desde Albacete hacia Murcia pasamos muy cerca del volcán de Cancarix, aún en la provincia de Albacete. Es uno de los volcanes más espectaculares de la península, que la erosión ha puesto al descubierto sin conseguir desfigurarlo. Y es que esta ruta a Almería va de volcanes, lavas, terremotos y catacumbres. El clima, y la religión suelen condicionar las costumbres y el carácter de los habitantes de un lugar. La geografía condiciona mucho, pues vivir asentados sobre fallas que se desplazan en direcciones contrarias tan vez sea el origen telúrico de  la tradición cantonal de Cartagena, fantaseo. El hecho es que estas placas viajeras chocan, se suben unas sobre otras, arrugan los bordes de contacto, agitan el suelo y producen destrozos y tragedias como la de Lorca, tan reciente. Aunque los tiempos geológicos sean lentos, el olivo de Cieza seguro que ha sufrido estos temblores y cambios en el paisaje, pues siglos ha tenido de percibirlos sin moverse de su bancal, ahora convertido en parque rodeado de edificios, calles e instutos, cuyos alumnos se comen el bocata de media mañana a su sombra.
    Otro olivo centenario de Aguamarga quedó fuera de nuestro alcance, pues el camino estaba totalmente arruinado, en piedra viva, tal vez por lluvias recientes, mientras en la carretera había obras. Pasamos cerca de la costa con zonas donde hay eucaliptus, con montañas rosadas por la luz del atardecer. De una foto del momento sale la siguiente acuarela, sobre Garzapapel, como las anteriores.
   Como dije al princiapio, la base en Las Negras, en la misma orilla de la playa, desde donde podía hacer fotos, apuntes y acuarelas mirando a izquierda, a derecha y al cielo, siempre hermoso y cambiante. Y sobre todo al mar, a las olas, hipnotizantes como el fuego.
   A continuación algunas de esas acuarelas y apuntes, con el Cerro Negro y las casas y barcas a la orilla de la playa. Lugar atranquilo siempre, más en estas fechas de noviembre en las que aún pudimos disfrutar del calor del sol, de salidas por las cercanías, de tomates Raf al principio de la recolección y de aceite de la zona. También de pegar la hebra con algunos hippies ya talluditos afincados en la zona, con los que la conversación deriva a inusitados temas como las visitas de la trabajadora social y de la imposibilidad de jubilarse de tal profesión. Buena gente. Mínimo puesto de collares y pulseritas ofrecidas con el optimismo propio de su oficio a unos turistas ausentes en estas fechas. Compramos una y no se dejaron invitar a un café aunque sí a un cigarrillo.





   Las siguientes con titnas, aplicadas con estilográfica y con unos cálamos que nos hicimos con las cañas que se podían cortar desde la terraza del apartamento, a cinco metros de las olas.




martes, 17 de noviembre de 2015

Acuarelas de noviembre


   La primera acuarela, en media hoja de Arches de grano grueso, se trata de la Fuente de la Peña, paraje de Peñascosa en la provincia de Albacete. De una foto de mes de noviembre, pero del año pasado. Seguimos probando el pigmento Smalt de Daniel Smith, muy parecido al lapislázuli en su matiz agrisado, aunque más cubriente y azulado. También se ha utilizado otro de Kremer, un cobalto claro. Ya he comentado que estos azules de Kremer me gustan mucho. Los verdes ya son fijos, jadeita, sap green oscuro y perileno. Con tanto ramaje de árboles diferentes se ha intentado resolverlo con manchas, reservando algunos trazos finos con líquido enmascarador, en este caso de Schmincke que, con su dispensador, permite obtener esas líneas finas, si se aplica rápidamente y de lado, poniéndolo en diagonal procurando que no se detenga mucho tiempo en un mismo lugar y salga demasiado líquido. Mejor que aplicado con pincel. Con tiralíneas también salen líneas finas, con el peligro de marcar el papel demasiado y que baños posteriores se depositen en la superficie rascada del papel y el efecto se estropee.
    La anterior y siguiente son dos acaurelas de la Sierra de Alcaraz, en Albacete, con los colores que toman los árboles en esta época. Los amarillos y ocres con cadmios y quinacridonas. Muy cubrientes los primeros, tanto como transparentes son los segundos. Utilizados juntos es importante el orden de aplicación, por el carárter cubriente de los cadmios. Se intenta rodear los colores vivos con otros quebrados, pardos y grises, dentro de lo posible, para que los amarillos resalten. En el primero se ha utilizado índigo para el azukl de las montañas, con algo de cobalto en algunas zonas.
   La siguiente es de una foto de Albarracín, con un muro de caliza de fondo sbre el que resaltan los amarillos y ocres. Los mismos que en las anteriores. También se ha utilizado Smalt para algunas manchas azules, aunque los grises salen de mezclar ultramar con siena tostada. Los tonos rojizos que matizan los amarillos de los arboles son de quinacridona, muy transparentes y vivos.
   Por último, otra acuarela, esta vez sobre papel Fabriano Studio de 300 gramos, grano grueso. A partir de una foto de la Sierra de Segura de mi amigo Jesús Lozano. Sobre ella se me ha hecho el acertado comentario de que no se separan los planos suficientemente, cosa que es cierta. Solamente hay un primer plano del que se salta a las montañas lejanas. Seguramente si no fuera a partir de una fotografía habría salido más natural, pero las cámaras automáticas lo enfocan todo y nosotros caemos en la trampa de la fidelidad al modelo. Hay que seguir aprendiendo. Tenñía ganas de que llegara el otoño para utilizar ocho o diez pigmentos de quinacridona, de amarillo a violeta, pasando por toda la gama de naranjas, rojos y rosas. Tienen un brillo y una transparencia maravillosos. Son muy intensos y además mezclan muy bien.