jueves, 7 de febrero de 2019

Dibujos y acuarelas del VIII aniversario del blog

Dibujo de un olivo con estilográficas. Dos tintas sobre papel crema verjurado.
     Por estas fechas cumple mi blog ocho años. Empezamos comentando acuarelas antiguas, sacadas de libros ingleses de viajeros románticos y de pintores victorianos. Algunas entradas sobre otros acuarelistas más actuales, pocas, y una atención especial a las plumillas de dibujo y escritura. Algunas de esas entradas han llegado a recibir entre 30.000 y 80.000 visitas y muchas hay con más de 10.000. Seguramente son esas entradas las que hacen que el blog mantenga un número elevado de visitas, cuyo total ya se acerca a 1.300.000. Una barbaridad. Dos cosas me extrañan especialmente: una que temas menos atractivos en principio, como son los escritos, sigan teniendo miles de visitas, como las andanzas de mis frailes de San Odón de la Muela o mis escritos del convento. Otra es la procedencia de los visitantes. Los hay de todo el mundo, incluso de lugares alejados geográfica y culturalmente, como Groenlandia, Alaska o islas del Pacífico, países árabes y asiáticos, pero el grueso de las visitas proceden de España, Estados Unidos, México, Argentina, Alemania y, últimamente, Rusia. Sólo de estos países se han registrado casi un millón de páginas visitadas.
   Como este blog no se hace para obtener ningñun beneficio económico, se ha rechazado la posibilidad de insertar anuncios en él, cosa que a menudo se ofrece. Tampoco se procura incidir en aquellos temas más visitados, evidentemente las plumillas y los estudios sobre pintores muy conocidos. Los de Rembrandt, Hokusai, Van Gogh, David Roberts y otros acuarelistas y grabadores ingleses. O Guan Weixing, Laurentino Martí, y otros españoles, éstos de princios del siglo XX, como Jimenez de Aranda o Villaamil, también han cosechado miles de visitas. Pendientes tengo desde hace tiempo entradas sobre Goya o Fortuny, que habrá que ir terminando.
    Evidentemente mis acuarelas y dibujos no son algo que pueda atraer tanto como ellos, menos a esos visitantes de países lejanos, pero por ahí van ahora mis intereses. Mis escritos, normalmente enfadados pues se refieren a la actualidad encanallada, los alejé de este blog a otro mucho menos seguido, Desconcertatus Epistolarium, que apenas ha llegado a unas decenas de miles de visitas.

    En esta entrada se reúnen dibujos y acuarelas del mes de enero, diferentes en técnicas y medios. El anterior, un pinar dibujado con tintas y estilográficas, líneas difuminadas después con pincel de agua y unos toques de lápiz blñanco en el pino del primer plano, aprovechando la textura del papel verjurado. El siguiente dibujo, otro pino, se ha dibujado con tinta china de barra disuelta en esa piedra tallada tan hermosa. el pincel también es chino. 
    Cuando hago dibujos con tintas o cuando limpio las plumas que tengo cargadas con tintas diversas, si uso un pañuelo de papel para secarlas acaba hecho un arcoiris. Al extenderlo viene a resultar una imagen sugerente que con un buen título podría enviarse a alguna bienal con ciertas esperanzas de resultar premiada. Fundamental lo del título. en este caso, entre otros, podría llamarse la obra "Nieve sobre las montañas de Jujuy".
 
    La siguiente acuarela es un intento de recoger el ambiente de "Los Invasores", tradicional mercado de los martes en los alrededores del recinto ferial de Albacete.
    Un árbol en acuarela, un antiguo olmo. Como siempre procurando dar textura al tronco.
   Una acuarela sobre un paisaje imaginario, unas nubes y un suelo típico de esta zona, con sus encinas y sus bancales.
    Una acuarela, como las demás sobre papel satinado Arches o Wuindsor & Newton. Las acuarelas usadas son de Daniel Smith noramalmente, aunque también hay otras, como la anterior con Rembrandt. En este caso a partir de una foto de hace unos años a una venta que da entrada a un cámping en la antigua casa de postas de Contreras, justo frente a la presa del embalse de Contreras en Cuenca, ya cerca del linde con Valencia.

   De otra foto propia, un rincón de Altea, donde todos los rincones merecen ser pintados.
    Unos eucaliptus del Altet en la Marina de Alicante, cerca de Elche y de la desembocadura del Segura.
   Por último, un paisaje imaginario jugando con el color y la luz.