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martes, 20 de diciembre de 2011

Plumillas - Dibujos con diversas plumas y tintas

     Mycroft Holmes took out a sheet of paper. 
"Here it is", said he. 
"Written with a J pen on a royal cream paper by a middle-aged man with a weak constitution".
 "The Adventures of Sherlock Holmes"
Sir Arthur Conan Doyle
XXII."The Greek interpreter"
Strand Magazine p. 296. Septiembre 1893
 
J PEN - Plumilla "J"
     Llevo un tiempo intentando profundizar en esto del dibujo a plumilla. Siempre he dibujado y pintado, con lápiz, tizas, acuarelas o tinta, nunca con óleo o acrílicos. Los últimos años he ido adquiriendo plumillas hasta tener una colección más que razonable, con muchísimos modelos diferentes de fabricantes de todo el mundo y de todas las épocas. Como colección no es excepcional, entre otras cosas, porque me he ido desprendiendo de las de más valor, más raras y escasas. Prefiero las que se pueden usar. Aunque entre ellas haya dos o tres mil modelos distintos, no sabría decirlo, como tampoco podría calcular cuántas plumillas tengo. Entre 15 y 20.000. Una barbaridad. 
Dibujo hecho con pluma HUNT 103 y tinta Montblanc Burdeos
    Gracias a ello he ido probando para caligrafía y dibujo la mayor parte de ellas, cosa que no haría un buen coleccionista, pues usadas pierden su valor. Pero hacerlo así me permite hablar con un cierto conocimiento de causa acerca de cuáles me parecen más adecuadas para hacer una cosa u otra. 
Detalle del dibujo anterior, para ilustrar la diversidad de trazos obtenidos con una sola pluma
   Desde luego es un placer poder elegir entre tantas, ver que no hay dos que respondan exactamente igual, admirar hasta qué punto se puede perfeccionar una herramienta aparentemente tan sencilla. También saber que ese modelo fue usado por dibujantes o escritores de hace 120 años, o más, pues, cómo no, ellos hablaban de las plumas que utilizaban.
    Sir Arthur Conan Doyle en "El intérprete griego", pone en boca de Mycroft, hermano de Sherlock y tan sagaz como él, las frases que encabezan este artículo, deduciendo por el tipo de papel en que estaba escrita una nota, por la escritura y la plumilla utilizada (una tipo "J"), la edad y constitución física de quien la escribió. Por cierto, podemos descargarnos en el enlace que hay al final de dicha cita, los números de julio a diciembre de 1893 del "Strand Magazine", leyendo así esta narración. En el de septiembre se publicó por vez primera "El intérprete griego".
Plumilla HUNT 103. Maravillosamente afilada, suave y flexible
   De una fotografía vista en la revista MUSEUM, publicada en Barcelona en 1911, impresa por "Establecimiento Gráfico Thomas" y disponible en la Hemeroteca Nacional. El dibujo lo he hecho con plumillas Principality, Waverley y una Brause de trazo ancho, descrita anteriormente. La tinta es también Montblanc burdeos. Otra vista de el micmo Castillo de Lordá, dibujada con tinta negra Lamy y pluma Osmiroid, con tajo sketch.
 
    De una foto del Castillo de Calatrava la nueva, de las que Pepe y Carlos, dos de mis hijos, me trajeron de un viaje a Ciudad Real. Está en el cerro Alacranejo, cerca de Almagro. Se ha utilizado una sola plumilla, una Hunt 103, y dos tintas: Montblanc gris y Lamy negra. Usar dos tintas ofrece muchas posibilidades, proporcionando textura, profundidad y más posibilidades de valoración al dibujo.
    Igual se ha hecho con este otro dibujo sobre un hórreo de Quintueles, cerca de Gijón, de un viaje hace ya algunos años. La tinta negra se ha aplicado con una estilográfica Osmiroid, la gris con una Gillott Principality.
    Como el sistema me ha gustado, de una foto de Yeste, en la provincia de Albacete, acabo de hacer este dibujo con Mi Pelikán itálica que, según la posición, hace líneas de diferentes grosores, y una Osmiroid sketch. La primera con tinta gris, la segunda negra. Se muestran fotos de los dos pasos. La primera con la tinta gris, la segunda con los retoques en negro.

      Este dibujo, de la Alhambra, está hecho con tinta china negra y la plumilla Hunt 103. Pintando con ella de lado, como un pincel, hace unos trazos inconcebibles para el tamaño de la plumilla. Practicando con ella se pueden conseguir multitud de grosores y efectos.
   De un cuadro de Pradilla "Dama bordando un tapiz", hice con plumilla Gillott Principality este dibujo, que terminé con unas pinceladas de tinta china diluída.

   Jávea, tinta china y plumilla Hunt 103 sobre papel couché. Una maravilla de suavidad dibujar en este papel con una buena plumilla. Para estropear el dibujo se utilizó un pincel y tinta china en las sombras de los árboles. Diluída para el mar y el cielo.

lunes, 3 de octubre de 2011

Plumillas de dibujo - DRAWING PENS

    Cuando vemos algunas plumillas, aunque sepamos que fueron fabricadas para escribir, su diseño nos muestra que deben ser adecuadas para dibujar. Si son afiladas y flexibles, como todas las dedicadas a  copperplate, con seguridad serán maravillosas para el dibujo. En la imagen siguiente vemos el grosor de línea que es capaz de hacer esta plumilla, a pesar de que por su afilada punta, pueda también trazar líneas finísimas.

    No obstante, hay plumillas que fueron expresamente diseñadas y fabricadas para el dibujo. Suelen llamarse Drawing, lithographic, design, Artist pen, art pen, y nombres así. Suelen ser más pequeñas que las dedicadas a la escritura. Si las plumillas normales, dentro de la infinita gama de formas y tamaños existente, miden sobre los 35 milímetros, las de dibujo son algo más pequeñas, de 22 a 25 mm. La lámina de acero de la que se troquelaban era también más fina, son más ligeras y, por lo tanto, más flexibles. 
   Para que una plumilla pueda considerarse "de dibujo", debe ser capaz de trazar líneas al límite de lo visible. Por otra parte, debe de ser elástica, capaz de abrirse para producir diversos grosores de línea. El acero debe ser de calidad suprema y el templado perfecto, para, a pesar de su aparente fragilidad, recuperar la forma inicial. Las malas plumillas, tras un breve uso, pierden sus cualidades, quedando algo separadas las dos partes del tajo, incapaces de mantener su punta original, inútiles ya para el dibujo pues no volverán ha trazar las finas líneas que de nuevas conseguían.
   Para eso, los fabricantes, los mejores de ellos, desarrollaron tecnologías que llevaron a la perfección cada uno de los numerosos pasos del proceso de fabricación de sus plumillas. No era el menos importante de ellos el templado del acero. Como una espada toledana o una navaja de Albacete, ese proceso es el que marca la diferencia: conseguir el punto ideal de dureza, finura y flexibilidad. Es un difícil compromiso entre elasticidad y fragilidad. Proporcionan una exquisita dulzura en su uso, no se rompen, recuperan su forma, siguen haciendo finísimas líneas hasta el final. Éste se produce por rotura, normalmente ocasionada por el óxido y la tinta seca, es decir, por una mala limpieza tras su utilización. Bien cuidada, una buena plumilla puede durar mucho tiempo.


  Estas dos imágenes son fragmentos muy ampliados de un dibujo a plumilla hecho en tamaño DIN-A4, en papel Galgo verjurado de 90 gramos. No sería el más adecuado para dibujar con plumilla, pues su textura no ayuda a que se dibuje con la suavidad que proporciona un papel más satinado. Sin embargo, tiene su encanto, pues las líneas finas, rápidas, dejan un trazo discontínuo, superficial, que añade un cierto carácter a las zonas sombreadas con rayitas paralelas o cruzadas. Para casi todo el dibujo se ha utilizado una Gillott  290, la que se muestra antes de los dibujos. Para las líneas más finas, una Brandauer 518, una de las más afiladas plumillas que conozco.





    Como es natural, hemos empezado mostrando algunas de las plumillas que Gillott creó para el dibujo. Hay que probar cualquier plumilla, pues algunas de ellas nos pueden sorprender. Con Gillott hay poco que probar. Todas son una maravilla. Sobre todo si consigues encontrar plumillas antiguas, con 80, 100 o más años. Es relativamente fácil todavía, aunque cada vez cuesta más dar con ellas, y cuesta más dinero adquirirlas. De todas formas, una de éstas, puede valer lo que una cerveza. Valor y precio siempre ha sido tema vidrioso y resbaladizo. Al final, como tantas cosas, es cuestión de prioridades.

    Éstas que vemos ahora, están fabricadas en Estados Unidos, por Esterbrook o por Hunt. También maravillosas. Son relativamente fáciles de encontrar y también suelen estar bien conservadas. Comprar un lote o una caja de plumillas para descubrir que están oxidadas, es una experiencia frecuente y frustrante, pues estas plumillas antiguas no se adquieren en papelerías y tiendas de bellas artes, sino en mercadillos, anticuarios y, con más frecuencia en coleccionistas y tiendas online. Por eso tienen un precio elevado las supervivientes. Por cada una buena hay que desechar, por óxido, muchas de las compañeras. Si puedo, compro las plumillas en sitios donde no hay mar. Me importa menos cuando el vendedor asegura que su casa está libre de humos o que no tiene gato.




     Por supuesto también en Alemania, Francia y Austria, donde se encontraban otros de los mejores fabricantes de plumillas, se produjeron modelos de extraordinaria calidad. Junto a Birmingham en el Reino Unido, también Boulogne-sur-mer en Francia, Iserlhon en Alemania o Viena en Austria tenían prósperas industrias de fabricación de extraordinarias plumillas: Blanzy-Poure, Cie. Fraçaise, Baignol & Farjon, Brause, Soennecken, Heintze & Blanckertz, Carl Khun, la anglo-francesa Mallat, muy innovadora (y copiada) en sus diseños, etc. Vemos aquí unos pocos modelos de entre la infinidad que ofrecían. Entre ellas una de Brandauer, otro excelente fabricante británico.



    Esta plumilla es la Brandauer 518, con la que se han dibujado las líneas más finas del trozo que aquí se muestra muy ampliado. El fragmento de DIN-A4 que se amplía debe tener 7x10 cm.


  Al ser tan finas y pequeñas estas plumillas, necesitan un portaplumas o palillero especial. Las crow quill, tubulares, uno especialmente fino que se introduce en la plumilla.
    En este palillero de Conté, la parte metálica puede ser separada del palillero, alojándola al revés en el hueco, con lo que queda protegida la plumilla:
 Otros palilleros, por su diseño, pueden alojar plumillas
de diferentes tamaños:
Para ver más plumillas: Spanibs. Mi tienda en ebay

martes, 3 de mayo de 2011

Plumillas y palilleros - Porteplumes - Pen holders - Canello


    Los palilleros o portaplumas que hoy en día podemos encontrar en papelerías y tiendas especializadas ofrecen poca variedad. Serán modelos de madera o plástico fabricados actualmente o, con suerte, hallaremos en alguna tienda antigua palilleros que hayan quedado en un rincón hasta que el vendedor haya recibido tan insólita petición.
    En rastros y anticuarios podemos dar con otras cosas. Con fortuna, algún modelo fabricado cuando las plumillas eran usadas de forma general. Yo los busco en ebay igual que hago para comprar plumillas, pues es la única forma de encontrar en distintas partes del mundo cosas que merezcan la pena. Así he ido reuniendo una pequeña colección, pues nunca vendo los que más me gustan, si sólo tengo un ejemplar.
    Podemos mostrar algunos de ellos, aunque por muchos que aparezcan, igual que ocurre con las plumillas, sólo serán una ínfima muestra de la infinita variedad de modelos, formas y materiales en que se fabricaban.


   Lamentablemente, entre los que tengo no hay ninguno de oro, o con un baño de este metal. No eran infrecuentes, igual que más tarde algunas plumas estilográficas se ofrecían con este acabado. De plata, madreperla, marfil, hueso, laca china... Cualquier material noble podía servir para hacer un palillero para satisfacer un capricho o para hacer un regalo que cualquiera recibiría con aprecio. Sí puedo mostrar algunos fabricados con estos materiales, como los de la foto anterior o el siguiente, de bolsillo, que puede invertirse quedando la plumilla en el interior. En este caso, para no desentonar con el palillero se ha completado con una Principality de Gillott:
  
   Lo más usal es que los palilleros fueran de madera y tuvieran una férula de metal para sujetar el plumín. Por supuesto, los hay de varios tamaños pues también se da esa variedad en el de las plumillas. La diversidad de formas y calidades es enorme. Veremos algunos a continuación:



    He encontrado muchos de madera de haya, pésimamente terminados, simplemente tintados y sin barnizar. Suelo aprovecharlos para, con una navaja de Albacete, ir tallándolos como Dios me da a entender. También chopsticks, palillos chinos que pueden encontrarse fabricados en maderas tropicales, pueden servir para hacer uno propio. Salen cosas como éstas. El de arriba se muestra sin terminar, para que veamos la situación inicial:

    Los más frecuentes son ingleses y de Estados Unidos, aunque también se encuentran franceses, italianos, alemanes, austríacos, australianos, etc. 
    Para letra inglesa (Copperplate), flourishing o engraving, suelen utilizarse los plumines en una posición inclinada, lo que facilita la escritura. O bien se usa una plumilla de bayoneta o un palillero especial que permite que cualquier plumín adopte este ángulo:


    En ebay, he conseguido algunos usados que me han llamado la atención por su forma, su comodidad, o por su rareza:

 
    Por último, uno fabricado aprovechando una púa de puercoespín africano, que hay que manejar con precaución porque, muerto el propietario inicial, sigue pinchando una barbaridad:

Puedes ver algunas de estas plumillas y algunos palilleros en mi tienda de ebay