Mostrando entradas con la etiqueta sketch. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sketch. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2015

Sketches on the Moselle - W. Clarkson Standfield


    Como es natural, antes de viajar a un lugar suelo documentarme, ver parajes y monumentos que merezca la pena visitar, enterarme de algo de su historia, de sus costumbres y sobre qué se come y bebe en cada sitio, que pienso que también tiene su importancia. Entre las cosas que encontré sobre el Mosela, Cochem, Koblenz, y otros lugares por los que íbamos a pasar, di con "Sketches on the Moselle" libro de litografías creadas a partir de una colección de acuarelas magníficas.
    La edición corresponde a William Clarkson Standfield, publicado por Hodson & Graves, Pall Mall, Londres, en 1838. Las dudas surgen cuando se cita a Clarkson Standfield como grabador y autor de las acuarelas en las referencias que sobre esta obra he encontrado. Sin embargo, en la lista de ilustraciones (no contiene texto la obra) se cita a Louis Hughe como reponsable de "dibujar en piedra", litografiar, la primera de las obras, que sirve de frontispicio. Este genial grabador y acuarelista ya me resultaba conocido por haber litografiado 250 obras de David Roberts, también acuarelista y grabador, para The Holy Land, Syria, Idumea, Arabia, Egypt & Nubia. Algunas de esas acuarelas litografiadas se han mostrado en mi blog anteriormente en una entrada dedicada al genial David Roberts.
    Igualmente, podemos comprobar que gran parte de las acuarelas de esta obra se atribuyen en el índice anterior al acuarelista y litógrafo londinense Thomas Shotter Boys. Otras a William Gauci, hijo de M. Gauci, ambos litógrafos. De A. Picken, también presente en ese índice, nada he podido averiguar. Con los datos anteriores, y vista la similitud de las acuarelas que inspiraron las litografías, no sabe uno si atribuir las diferencias a las diversas técnicas de grabadores distintos, siendo todas las acuarelas del que aparece como autor de la obra. Dejémoslo así. 
   El caso es que podemos disfrutar de estas magníficas vistas del Mosela y los pueblos de su ribera a principios del siglo XIX. Al recorrerlas ahora, veo que mucho ha cambiado la cosa desde entonces. Tal vez dos guerras mundiales puedan explicar estos cambios.
   El libro podemos descargarlo completo en Dilibri Rheinland-Pfalz, portal digital de Renania-Palatinado. Una por una también están disponibles en esa misma página, a buen tamaño y resolución. De paso puede uno escarbar en esa biblioteca donde se adivinan más joyas similares. Gracias les sean dadas poe ello.
   Aunque, como he dicho, no sé si la autoría referenciada en el índice se refiere a la acuarela o a su proceso de litografiado, pues todos ellos eran acuarelistas y grabadores, he ordenado las imágenes según autor.

W. GAUCI


THOMAS SHOTTER BOYS

A. PICKEN



domingo, 17 de noviembre de 2013

Tintas de otoño. Plumas y pincel de agua.


    He cargado mis plumas con colores de otoño. En realidad, sólo he añadido un naranja (una tinta perfumada de Herbin) a mis colores habituales: Musk green de Stipula, Café des Îles de Herbin, Azul 4001 de Pelikan, negro de Lamy, y un borgoña de Montblanc. Otros verdes utilizados son el Evergreen, de Diamine y el Jonathan Swift, de una serie especial de Montblanc. También he añadido el Lie de Thé de Herbin y he dejado aparte el verde oliva, también de Herbin y algún otro, más primaverales y frescos.

    El dibujo anterior, en papel de Garzapapel para dibujo de 180 gramos, sale de otro anterior, creo recordar que hecho con tinta marrón de Montblanc, con algunos toques de nogalina. Como era para un regalo, fue enmarcado convenientemente, con lo que gana mucho.


   En el siguiente dibujo, las tintas mencionadas se aplicaron con cuatro Parrallel Pens de Pilot, que permiten aplicar manchas de tinta de distintos tamaños (desde 1,4 hasta 6 mm.), y hacer líneas finas trazando en distintos ángulos. Dan mucho juego estos ingeniosos artilugios, pues no sé si llamarlos plumas o no. A continuación se muestra un detalle del árbol para ver mejor esos diferentes trazos, que se han extendido con pincel de agua, volviendo a dibujar encima, antes de que se seque, para que las tintas se mezclen y emborronen.


    Misma técnica y materiales. Unas acacias otoñales.

   La mayoría de ellos, excepto el realizado sobre Garzapapel, de mayhor tamaño, son dibujos en un cuaderno de Paperblanks. Tiene una textura verjurada, y aguanta perfectamente los baños sin traspasar nunca a la otra cara, sobre la que se hace sin problemas otro dibujo. Además esos cuadernos son de los más bonitos que se pueden encontrar. Tengo varios modelos, de diferentes tamaños, distintas encuadernaciones, hermosas y sólidas, y papeles de diversos tonos, blanco o marfil. Una maravilla.
   Como estos dibujos se han hecho, en su mayor parte, en vivo, he llegado a tener cargadas de tintas de colores una barbaridad de plumas estilográficas, aunque todas caben en una bolsa antigua de cuero con cremallera. Incluso una pequeño frasco con agua.
   Ahora no hay luz suficiente. Mañana pondré unas fotos de los aparejos.

martes, 24 de septiembre de 2013

BALEARES 1909. Dibujos y acuarelas.

    —¿He oído que piensas pasar el invierno en las Islas Baleares? —dijo el único británico que encontramos que había estado allí. Bien. Te advierto de que no lo pasarás muy bien. Están casi fuera del mundo. No hay turistas. Ni un alma entiende una palabra de inglés y allí no hay nada que hacer. Si me haces caso, no irás.   De manera que fuimos. Y lo que sigue es un fiel relato de lo que vivimos en estas islas afortunadas.
    Así se incia la obra "THE FORTUNATE ISLES. Life and travel in Majorca, Minorca and Iviza", escrita por Mary Stuart Boyd, ilustrada por A.S. Boyd y publicada en Londres en 1911. Viene a mi blog por sus dibujos a pluma y tinta, que no por las seis o siete acuarelas de escaso mérito, planas, faltas de profundidad y matices, de rígidas figuras, que se añaden a los dibujos. También por mi gusto por estos libros de viajeros británicos de la época, cuyos prejuicios y asombro ante un mundo que les deslumbra y que no acaban de comprender, siempre acaban por arrancarme una sonsira ante la mezcla de prepotencia e ingenuidad con que observan a los nativos, de colmillo más retorcido de lo que ellos suponen. 
   Por otra parte, tanto en inglés como en español, el término "afortunadas" es aplicado no a las islas Baleares sino a las Canarias, ya desde la antigüedad. Blessed Islands, las "Fortunatae Insulae" de Plinio, narrando la expedición del rey Juba II de Mauritania en el 40 a.C. Seguramente lo utiliza más como elogio que como topónimo.
  El autor de las ilustraciones, miembro de la Royal Society of Watercolors, con seguridad ingresaría en tan insigne institución gracias a otras obras, desconocidas por mi, en las que se esmeró más. Sólo he encontrado acerca del pintor una referencia a un trabajo como ilustrador, un cómic con más gracia que las acuarelas pintadas para el libro que nos ocupa. 
  La abundancia de este tipo de libros sobre viajes de finales del siglo XIX y principios del XX, normalmente ilustrados con dibujos a plumilla, grabados y, ocasionalmente, con acuarelas, hace que muchos dibujantes y pintores recurran a producirlos como medio de vida, aunque las urgencias de la imprenta, el gran número de ilustraciones y de libros realizados, así como la escasa recompensa económica, dan lugar a obras por las que no pasarán a la Historia del Arte. Hay algunos dibujos de mérito, por su composición, por el trabajo de líneas para las sombras, dejando bastante papel en blanco. Otros, menos afortunados, resultan infantiles, especialmente en el dibujo de casas y figuras. Igualmente es poco brillante su escasa capacidad para separar los planos, igual de intensos y definidos el las lejanías que en el espacio más cercano. Algunos de sus dibujos tienen tan poca profundidad como sus acuarelas.    Me gusta el uso de baños en gris para acentuar ciertas zonas de sombra, en lugar de enmarañar con rayitas y tramas su dibujo.
   Aunque manifieste ciertas reservas sobre algunos de los dibujos, especialmente las acuarelas, es un encanto leer un libro ilustrado a mano, con imágenes de mucho más valor que la mayoría de las fotografías. De todas formas, el atractivo principal de esta y otras obras similares es el ver cómo eran ciertos lugares, parajes y rincones hace más de un siglo, mejor si es mediante dibujos y acuarelas, así como leer las impresiones y reflexiones de estos viajeros que nos visitaban, unos con respeto y simpatía, otros como el que va al zoo.
 
 Aunque publicado en 1911, el viaje se llevó a cabo en 1909, pues cuenta cómo, a pesar de haberse declarado el estado de guerra, pasearon el domingo por la noche por las Ramblas de Barcelona, rodeados de encantadores viandantes, por las mismas calles y plazas donde un par de días antes le habían contado que sonaban los disparos, bombas y demás sucesos de la Semana Trágica. Desde el "Balear", miran las luces de Barcelona, las montañas detrás y Colón señalando hacia el oeste. Con sus trescientas libras de equipaje, té chino incluído, llegan a Mallorca a las seis y media donde, según ella, una luz radiante iluminaba ya la catedral, el castillo y el puerto donde había gente trabajando.
   Llegada al Hotel Barnils siguiendo a los exhaustos mozos que cargan el equipaje. Olor a café al entrar, alojamiento en tres acogedoras habitaciones donde, junto al café se les sirve algo desconocido para ellos, ni pan, ni bollo ni pastel, con forma de ammonite, que ofrece las mejores cualidades de las tres cosas. "Enciamada", entienden que se llama. En el libro, de agradable lectura, se nos van narrando las vivencias e impresiones de seis meses entre gente tranquila, amable, sin prisas, en medio de una naturaleza exuberante y feraz, donde las flores, palmeras y guisantes se ven crecer, incluso en invierno, donde los hombres no paran de fumar, el sereno felicita por Navidad, se comen cosas extrañísimas y los habitantes se empecinan, de forma irritante para ellos, en hablar su propia lengua.
  Los interesados, pueden descargarse y leer el libro completo o ver allí todas las ilustraciones en este enlace a la biblioteca del Gutenberg Project. 




















También podemos descargar y leer, sobre el mismo tema y lugar, otros dos libros.
  • "Travels through the Balearic and Pithiusian Islands, performed between the years 1801 and 1806" en Californian University Libraries. De menor interés que el libro comentado. SIn ilustraciones, tiene un enfoque más geográfico e histórico que de libro de viajes. Puede aportar la visión de la época en que fue escrito, hace 200 años.
  • "Mediterranean Moods". Footnotes of travel in the islands of Mallorca, Menorca, Ibiza y Sardinia", or J. E. Crawford Flitch, también publicada en Londres en 1911. Accesible aquí.
    Ilustrada con algunas fotografías antiguas, es más descriptivo de los paisajes y la geografía que de vivencias e impresiones personales, con reflexiones históricas y geográficas acerca del Mediterráeo y la antigüedad clásica.