viernes, 23 de enero de 2015

Peñíscola, Morella y Sant Mateu. Dibujos y acuarelas

   En esta entrada se muestran algunas las acuarelas, dibujos y apuntes de un viaje a Castellón durante la semana pasada, unos hechos en su lugar, otros ya en casa. Se nota el diferente grado de elaboración. También que la rapidez y la simplificación, a veces, ofrece mejores resultados que la insistencia y la excesiva pulcritud.
   La primera acuarela, un rincón de Sant Mateu, sobre un Garzapapel de 300 gramos con pigmentos de Daniel Smith. Se nota la granulación, especialmente en las zonas en sombra del muro de la derecha. El siguiente paso de mis pruebas será usar estos pigmentos de Primatek que la producen sólo en algunas zonas que necesiten textura y relieve, mientras en otras se busque la suavidad de los de quinacridona, buscando el contraste. Para unas flores irá bien esta diferencia, granulando el fondo. Lo que unos y otros pigmentos mantienen es una transparencia excelente, incluso en las zonas más cargadas.

   La anterior, un pequeño apunte en un block apaisado de Arches, grano fino, una vista de Peñiscola, muralla, castillo del Papa Luna y playa despoblada en estas fechas. Muy pocos pigmentos, pocas pinceladas y poco detalle. Lo que aprendo con estas cosas es que el máximo de transparencia se consigue cuando un tono se ha aplicado con un solo baño, al menos cuando el color no se restriega ni retoca sobre el papel. Esos amasamientos lo estropean todo, los tonos se vuelven turbios, menos transparentes y el resultado final es mucho menos luminoso. Tiene su explicacíon física y química, relacionada con el maltrato de las fibras del papel, la mayor infiltración de las partículas de pigmento y la comprometida reflexión de la blancura del papel. O su falta de ella.  Es esencial, cuando se aplican baños superpuestos, esperar a que se sequen completamente y, además, que el pincel tenga la suavidad máxima para no rascar la capa anterior. Por eso los pinceles de marta o petit gris funcionan mejor en estos casos. Estos pinceles o los de Versátil de Escoda como en estas acuarelas, que tienen la misma suavidad a pesar de ser fibra sintética. Asombrosos.
   Iglesia de Santa Mateu, a partir de una foto tomada a través del cristal de la entrada, pues a las horas en que fui, estaba cerrada. A pesar de que se ha intentado no ser minucioso, contrasta la insistencia y superposición de colores con la limpieza de la anterior. Hace falta tener más valor para aplicar el primer baño con una intensidad suficiente, quedarse corto, como es el caso, lleva a la necesidad de corregir con superposiciones que enturbian los tonos quitándoles luminosidad.
   Es el anterior un dibujo con estilográfica y pincel de agua, en Morella, mientras me tomaba un café sentado en una terraza de esa calle. A pesar de ser enero, hacía una buena temperatura. Las cuestas también ayudan a entrar en calor. Con el pincel de agua se extienden los trazos en los lugares adecuados. en otros, como en el cielo o las sombras de las aceras, mojando el pincel en el tajo de la pluma, una Pilot Art Pen EF.
   Los siguientes dibujos, también pluma con pincel de agua, uno sentado en la orilla de la playa al atardecer, otra vez Peñíscola, donde teníamos mla base de este viaje, el otro en la parte alta del castillo, en la plaza donde se encuentra la iglesia, la estatua del Papa Luna y el faro. Del lugar hicimos varios dibujos y muchas fotografías a distintas horas, con luz diferente.

      Viajar en estas fechas, además hacerlo en días de diario, no en fin de semana como hasta ahora teníamos costumbre y necesidad, permite estar casi solos en estos sitios. Ello unido a la extrema amabilidad de las personas a las que pedimos permiso para acceder en coche hasta donde se puede, en una ciudad llena de cuestas, puertas, recodos y recovecos. Andando me hubiera sido difícil ver tantas cosas. Gracias a las facilidades e indicaciones de la policía municipal y otras personas a las que pedimos información, resultó una estancia muy agradable y productiva los días que en Peñíscola pasamos. Resalto estas circunstancias, porque no siempre es así en otros lugares.

   Las acuarelilla anterior y la siguiente, hechas en el mismo lugar, pero en días diferentes. En el puerto de Peñíscola, mientras salía el pescado frito, que es lo que a la orilla del mar me encanta comer. Ya habíamos hecho una primera cata otro día en la lonja del Grao, en Castellón. Muy buenos los salmonetes.

3 comentarios:

  1. Hola Pepe, Algunas de estas acuarelas y dibujos ya los conocía, pero hay otras que no los había visto.
    Repito y sigo pensando lo mismo que te dije: ésta de la playa de Peñíscola es la que más me sigue gustando. Me gusta por su simplicidad, pocos trazos y transparencia. Además el pintarlos in situ les da un toque simple y natural. La acuarela ha de ser (para mi gusto) rápida y sin pensárselo mucho. En estudio, como dices, tiende uno a pintar más detalles.
    La de San Mateu, también me gusta mucho. Es una excelente acuarela con colores muy logrados y luces y sombras perfectas. Esos colores siena, sombra tostada, mezcladas con azul le dan un color muy mediterráneo. Me gusta mucho y me atrae ese color azul tipo azulete, de esa fachada, así como en el río.
    El del interior de la iglesia de S. Mateu, están bien resueltos los colores, los ventanales, la composición, pero hay algo de perspectiva que no acaba de convencerme. Claro que no está centrada, pero aún y con todo hay algo que no veo claro. No me hagas mucho caso, Pepe. Esos interiores góticos son terriblemente complicados... terminas perdiendo el hilo, especialmente si te sientas en el interior a dibujarlo o pintarlo. Está bien.
    Los demás muy bien. Las plumas y sus composiciones.
    Un fuerte abrazo..

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  2. Ah, el encuadre de la cervecita con el paisaje del puerto: GENIAL!!!!

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  3. De acuerdo contigo. Pero no me resulta fácil hacer que parezca sencillo, que es de lo que se trata. De vez en cuando salta la liebre, pero lo normal en mi caso es poner cosas y pinceladas demás. en ello estamos.
    La de Sant Mateu también me gusta, aunque está más trabajada, pero no ha perdido la trasnparencia ni en las zonas más oscuras. Habrá que aprender a dosificar la granulación, buena para las paredes y mala para otras zonas. El azul del cielo es una emzcla de laspislázuli y apatita, con cerúleo en algunos toques a la izquierda. La pared y el río, ultramar y un cerúleo de cromo. Todos de Daniel Smith.
    De la iglesia, mejor no hablar. Las perspectivas, aunque hagas un dibujo razonable, son difíciles de hacer creíbles. Las luces no están muy bien y ha quedado bastante plana y uniforme, cuando en la realidad había zonas más diferenciadas de luz. Encima, no es un enfoque frontal y se complica la cosa. De escarmiento me debe servir meterme en estos jardines.
    Muchas gracias por tus comentarios, que siempre ayudan.
    Un abrazo.

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