lunes, 2 de enero de 2012

PLUMILLAS DE DIBUJO y TINTAS



   De esta semana. Es un recuerdo para sus dueños. Milord ya murió, pero lo he dibujado de una de las muchas fotos que tenemos de él, recordando los buenos ratos pasados algunos veranos en Quintueles, cerca de Gijón, con él, con miembros de mi familia que vivían allí, de quienes eran Milord y Busy, también colley bearded. Con la sidra,  visitando los lugares cercanos, siempre pasando hambre y sed. Muy buenos recuerdos. Además, éramos todavía más jóvenes. 
    Se ha dibujado con plumilla Blanzy Henry y tinta Montblanc marrón. Tal vez debería haberlo hecho con tintas gris y negra, los colores del perro.
  Dibujado con la la misma plumilla, una joya, aunque es una pluma de escritura. Finísima. Cuando no se aprieta hace unas líneas excepcionalmente finas. Algo más dura que las Gillott y otras de dibujo. Sin embargo, al apretar, resulta flexible y elástica. En la imagen siguiente se ve el detalle de los trazos que con ella se pueden conseguir. Otras plumillas Henry, aunque no sean tan bonitas como la versión que yo he usado, azul con bandas de color acero, fabricada para una empresa ferroviaria francesa, son muy abundantes, fáciles de encontrar y, por tanto, baratas. Las recomiendo para dibujar, para escribir y para todo. 
    La tinta negra, es un regalo de un compañero de trabajo que la elabora con una fórmula antigua a base de ácido tánico, ácido gálico, sulfato ferroso, palo campeche, goma arábiga, ácido salicílico y glicerina, según rotuló en la etiqueta del frasco. En este enlace se explica cómo hacer tintas parecidas.
    Cuando se usa la tinta deja un trazo semitransparente, gris, que inmediatamente se va oxidando al contacto con el aire y se vuelve de un negro tan intenso como la tinta china. Es una maravilla de tinta que me voy racionando con tacañería. A ver si Carlos lee ésto y me regala otro frasco. La imagen siguiente es de la plumilla utilizada.

   Cambiando de tinta y de plumilla, otra vez la tinta Montblanc marrón y probando ahora una de las plumas más buscadas, junto con la Principality de Gillot y réplicas de ella,casi idénticas, que él mismo fabricaba para otros con nombres diferentes:
 Cuando uno prueba una de estas maravillas, entiende por qué son tan buscadas y el motivo por el que alcanzan unos precios asombrosos, como puede ser 20 euros por una plumilla. La Spencerian Ivison, es la más barata y abundante de ellas, aunque es difícil de encontrar. Como todo es relativo, el precio de la más cara de las mostradas,  es lo que vienen a costar dos entradas de cine y unas palomitas. Duran más que una película y pueden proporcionar tan buenos o mejores ratos.
    Con la Ivyson & Phinney y la tinta artesana de Carlos, con toques de gris Montblanc con estilográfica Pelikán itálica, he hecho este otro dibujo de Rula, otra Colley, ésta de de Manuel, un buen amigo de mi hijo Alonso. Ha quedado muy seria. Tal vez excesivamente trabajado el dibujo. No sé, no sé... La verdad es que es el tercer perro que pinto y no me resulta fácil darle la expresión adecuada. Estos perros, todo pelo y simpatía, resultan fáciles de hacer, pero como no se les ven bien los ojos ni la boca, ya veremos cómo le alegro la cara. Si no, la hago de nuevo. Como son animales muy sensibles, igual está afectada por los ajustes del gobierno.

  Con ella se ha dibujado también este otro dibujo, cerca de la piscina en Benidorm, donde ahora estoy, con tintas verdes y negra. Visto ahora no fue una buena idea esta combinación, pues el verde es muy pinturero y no aporta al dibujo más que estridencia y confusión, para mi humilde criterio.

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