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jueves, 29 de marzo de 2018

Guadalest, Gorga, Millena


    Después de tantos vendavales, fríos y chubascos, nevadas y temblores con que el invierno se despide, algo que nuestra memoria de pez nos lleva a tener por inusual, aprovechamos un par de días de sol para ir a ver las últimas flores de los almendros y las primeras de los cerezos en esa comarca tan hermosa y querida de la montaña alicantina entre Alcoy y el Mediterráneo.
     Efectivamente, tal y como se anunciaba, luce un cielo de un azul cobalto intensísimo. Esa zona alta, quebrada y llena de arbolado, a Dios gracias tan poco conocida por el turismo de masas, es una reserva vegetal a la que los que vienen a bañarse a las costas tan cercanas, no se atreven a subir.
    Buenas carreteras que serpentean entre espesos pinares de un color oscuro y apagado, pardo verdoso con relumbres rojizos cuando les da el sol. Contra ese fondo oscuro de las umbrías, el azul de las sombras impresionistas, las flores blancas de los cerezos parecen chispas cuando les alcanza el sol. Las de los almendros, más rosadas, ya han caído. Las pocas que quedan están agostadas y domina en sus ramas oscuras y retorcidas el verde de las hojas nuevas y algunos proyectos de almendra. Los cerezos, que muestran los miembros deformados y la corteza reseca de la vejez, con esas podas que facilitan la cosecha y les dan forma de crustáceos panza arriba, sufrientes, con patas retorcidas en posturas y formas extrañas. La delicadeza oriental de sus flores contrasta con la aspereza oscura de sus troncos y ramas.
    En el cielo queda una sola nube, un vellón de lana que se desmandó del rebaño vaporoso que dejó las pasadas tormentas. Se quedaría distraída mirando los almendros en flor y allí está, blanca entre azules, sola y como postiza. Las nubes no tienen perro pastor y en ellas mandan los vientos, pero siempre hay rebeldes y despistados.
    Sólo leer los nombres de otro tiempo de los pueblecitos y alquerías es un placer. Un placer de lenguaje y de memoria. Una memoria de moriscos refugiados en estas montañas, hoy poco pobladas y entonces todavía más inaccesibles y olvidadas. Allí siguen. Benilloba, Benillup, Benialfaquí, Benimarfull, entre otros lugares de nombres parecidos. Como el cercano Benidorm, de igual origen, que hoy nos habla de lo imprevisible del futuro que, a veces, casi siempre, recorre rutas improbables. Ellos labraron durante siglos esas terrazas que escalonan las montañas, les pusieron baldas de tierra a los cerros para brindar una base necesaria, humana y trabajada a esos almendros, cerezos, olivos y otros frutales con que llenaron esos bancalillos de media luna que siglo tras siglo fueron sujetando con mimo y esfuerzo. También llevaron el agua a algunas de ellas, agua que hoy no se ve. Estas terrazas, que llegaban hasta las cimas a veces, siguen talladas y sujetas a escuadra cerca de los pueblos, en los cultivos actuales. Conforme se alejan de las zonas más habitadas estos antiguos escalones se van redondeando, gastados por la lluvia y el viento de los siglos. Podemos adivinarlas aún en lo alto de algunos cerros, onduladas, pulidas, pues el abandono permite a esas montañas devolver al llano, con la azada y la lija de las lluvias, la tierra fértil que con tantos trabajos se subió hasta allí. En realidad, las montañas recuperan lo que era suyo, empezando por su forma. Aunque abandonadas y casi borradas, esas antiguas terrazas siguen reteniendo el agua y están cubiertas de verde, allá en lo alto, mientras que los valles están resecos. Nunca aprenderemos.
     En algunos pueblos visitamos conocidos árboles con nombre, viejos y con su historia, como el olmo de Millena. Dejamos de ver otros como el olivo bimilenario de Gorga, con puerta y ventanas, árbol hueco donde una familia vivió durante años. En otra ocasión será. También vemos, con sorpresa y sin saber qué pensar al respecto, algunos otros árboles vestidos con labores de ganchillo, multicolores y de abrigo frente a las nieves que, de uvas a peras, caen por la región.
     Pasamos una vez más por Guadalest, siempre increíble y con demasiados turistas. Ni me molesta la soledad ni la gente. De hecho, cuando me siento se van dos autobuses, los guiris que llenaban la terraza soleada salen escopeteados cargados de cerámicas, mieles y aguardientes, y los bares empiezan a recoger las mesas. Es decir, si no acude la gente, tú tampoco tienes donde ir, que también uno es gente. Veo, mientras estoy sentado en una terraza que, entre los más diversos y variopintos artículos, (imagino que made in China, aunque veo cosas artesanas del país), con amplio criterio venden camisetas de la selección nacional, sobra decir que la de fútbol, de Disney, del Che Guevara y, si las pidieran, del Ku-Klux-Klan, que toda piedra hace pared. Tomamos un café, compramos una hormiga de hierro para colgarla de la pared y miel de níspero a un amabilísimo y locuaz valenciano con el que pegamos la hebra. Como muchos otros valencianos, cuando hablan en castellano, usan algunas palabras con su verdadero significado y sabor, algo que también da gozo leyendo a Josep Pla, incluso traducido. No abusar de las palabras lleva a que cuando califican algo como “importante” significa que lo es, cosa rara por la inflazón y abuso que se han hecho generales. Cuando te dicen que algo es “de categoría”, no dudes, llévatelo o cómelo si se puede. Es mercader que ha olvidado sus genes fenicios y muestra una honradez inverosímil hoy en día. Hay muchos olivos por la comarca pero se niega a vendernos el aceite que tiene en sus estanterías, embotellado en minúsculas botellas, como frascos de colonia. Nos dice que eso es para los guiris, que antes compremos en el sitio que nos indica una garrafa de aceite de la cooperativa, mejor y más barato, a menos que coleccionemos ampollas, redomas y damajuanas. Tampoco vende otra miel que la que produce y no tiene ahora de azahar, ni le queda de aguacate, hasta nueva cosecha. Otros la traerían de naranjas de la China. Nos dice varios sitios en esas calles donde mejor comprar lo que buscamos, sin intentar endosarte lo que él vende. Reconfortante por poco habitual.
    Regresamos a Albacete persiguiendo al sol poniente, deslumbrados no solo por él, que muchas cosas hemos visto y disfrutado. Desde los altos de Chinchilla, con las últimas luces, bajo un cielo suave que, desde un horizonte que se va desdibujando, se va pintando del rojo al azul, pasando por toda la gama de amarillos y naranjas, incluso matices verdes. Algunas nubes rosas y violetas, desplegando un arco amplio como puñado arrojado por un sembrador, gesto de guadaña, y abajo, al fondo, un suelo azul oscuro, casi negro, mar de tierra donde brillan los miles de luces de la ciudad como barcos de pesca. Ya cantábamos de pequeños en las excursiones que en el mar corren las liebres y en el monte las sardinas. Resulta que era verdad.

viernes, 12 de febrero de 2016

Acuarelas de la provincia de Albacete


   Las dos primeras son de un mismo árbol, un frondoso y anciano álamo en la Casa Gil, de Alpera. Lo he fotografiado varias veces, pero como cambia tanto con las estaciones, para la primera he tomado una foto de Consuelo López Moreno en el libro "Árboles singulares de la provincia de Albacete". La segunda es sobre una foto mía. En ambos casos sobre Garzapapel, con pinturas Daniel Smith y unos pinceles de Escoda. 
   En la primera de ellas, los tonos amarillos y ocres son quinacridonas, muy transparentes y buenos para las mezclas. Los verdes, como se acostumbra son jadeíta y perileno. El azul es cobalto y las habituales mezclas del azul con siena tostada. 
   Los detalles se han añadido con un pincel de caligrafía que un amigo me ha traído de Japón, además de una gavilla de diversos tamaños. Junto con los que mi hijo Alonso me trajo de China y los que me había regalado Manuel, tengo trabajo para probarlos todos. Estos pinceles japoneses y chinos son de una calidad muy superior a los que ya había probado, comprados aquí en España o por internet.
   La siguiente, otra aldea de Alpera, prácticamente abandonada, la Casa Delgado. Una pena. Tuvo mucha población, escuela y actividad, pero carecer de electricidad a veces consigue despoblar sitios tan maravillosos como este. También son de Daniel Smith los pigmentos y un pincel chino ancho, redondo, de fibra natural de pelo de animal que toma mucha agua y que puede haer líneas finas o quedarse con forma plana. Es muy versátil, aunque algún pelo suelta.
    Por último, dos acuarelas de un tema que ya habia pintado o dibujado varias veces con anterioridad, el nacimiento del río Mundo en Los Chorros, paraje de Riópar en la provincia de Albacete. Pura llanura manchega como se puede ver. Los pigmentos utilizados en esta ocasión son de Kremer Pigmente. El papel de Garzapapel, acuarela 180 gramos. El pincel chino que antes comentaba. La foto para la primera la he tomado de facebook, del grupo Nacimiento del Río Mundo, donde se pueden ver unos vídeos y fotografías maravillosas de esta zona. Gracias. La otra no lo recuerdo.
https://www.facebook.com/nacimientodelriomundo/?fref=ts.

lunes, 25 de enero de 2016

5º ANIVERSARIO DEL BLOG y Cumpleaños.


    Llegamos al quinto aniversario de mi blog, que coincide con mi 62 cumpleaños. Año de acuarelas, música, lecturas, epístolas y algún que otro viaje. En resumen no ha estado mal. Algunas de las cosas que se muestran en esta entrada ya se han visto anteriormente en otras anteriores, sobre todo el resumen de las acuarelas y dibujos pintados durante este año 2015. Saco de Flickr las miniaturas que se muestran a continuación. A mayor tamaño pueden verse en la pestaña Imágenes. La que inicia esta entrada es la primera acuarela pintada en 2016, en el que he entrado algo perezoso.

  Es costumbre de la casa dirigir una epístola a mis amistades con motivo de mi cumpleaños. Este año la incluyo aquí, además de publicarla en mi otro blog, Desconcertatus-Epìstolarium:
EPÍSTOLA CABALÍSTICA
    Sexagésimo-segundo cumpleaños. El contador de mis años evoca hoy rumores de Nibelungos, de primo hermano por parte de madre de Cunegunda o de Sigfrido. Teniendo en cuenta que estas terminaciones germánicas de -gundo’, ‘-gunda’, vienen de ‘gund’ (batalla) y estirando mucho las etimologías, —cosa nada inusual—, podríamos decir que ya estamos en la batalla 62 de una ya larga guerra que iniciamos el 25 de enero de 1954. La verdad es que a esta edad provecta cada vez contamos más batallitas. Hace bastante tiempo que nos quedan más cosas que recordar que por vivir y en esta personal batalla más a mano está la rendición que el triunfo. Esperemos seguir muchos años teniendo ocasión de dar mandobles, aunque sean pictóricos, de acrecentar nuestro epistolario y de tañer la vihuela unas cuantas serenatas más, sones más de nuestro gusto que cornetas, tambores y cuernos de guerra.
    Como cada año, los santos Tito, Saturo, Pablo, Sabino, Adelfo, Amarino, Proyecto y Popón, acompañados por santa Elvira y gran cohorte de beatos, se presentan a desearme un buen día y brindarme protección y amparo. Todo es poco a estas alturas y a ellos me encomiendo, pues siendo un descreído, he acabado teniendo en ellos más fe que en el Boletín Oficial del Estado. Esa enciclopedia de nuestros males, donde los actuales dioses hacen imprimir sus designios, pues aunque diez decretos grabados en un par de tablas, de cumplirse, bastarían para permitirnos convivir de forma razonable y feliz, estos belcebuses y la caterva de íncubos, súcubos y demonuelos que nos gobiernan o se confabulan para hacerlo, que tanto da pues poco se llevan, necesitan resmas de papel para regular nuestra infelicidad, ruina e indefensión.
    Aunque poco dado a la numerología, en forma de cábala o de milenarismos, echo mano de las cifras como oráculo que anticipe y vaticine lo que este año podría dar de sí para mí, que como se puede ver inicio musical y pentagramático, mirando la cifra 62 como los augures examinaban los posos del vino, el vuelo de las golondrinas o las tripas de una cabra.
    No me saca de dudas ni me lleva a ninguna conclusión el ver qué personajes comparten conmigo el año de nacencia. Poco veo en común entre ellos, —entre nosotros—, lo que me lleva a concluir que poco tiene que ver en qué año viene uno al mundo como condicionante del papel o argumento que te toca jugar en la obra. John Travolta, Ángela Merkel, Hugo Chávez, Ricky Skaggs, François Hollande, Ana Botella, Capullo de Jerez, Elvis Costello, José Antonio Goirigolzarri, Mario Kempes, Bertín Osborne, Santiago Auserón, Antonio Resines, Antoni Puigvert i Romaguera o el Sultan bin Mohammed bin Saud Al Kabeer. Ya no busco más, que el primer chasco es que la larga lista no dice nada de mí.
    Paso a ver qué leches ocurrió mientras yo andaba naciendo o ya de mamoncillo. Murieron Matisse y Benavente, fue elegido Mao Tse Tung como presidente de la república China mientras Ernest Hemingway ganaba el nobel de literatura. Elvis grabó su primer disco, se independizó Marruecos, nevó en Huelva por primera vez en su historia, se estudió en España un plan para incentivar el turismo en la costa del Sol, se eliminó el apartheid en las escuelas de USA, Bogotá fue nombrada capital de Colombia, Perón creó el sindicato de Meretrices, Tolkien publicó “La comunidad del anillo” y “Las dos torres”, Goldin “El señor de las moscas”, se inventó la vacuna contra la poliomielitis, se realizó el primer trasplante de riñón en USA, se estrenó Godzilla y Fangio ganó el campeonato del mundo de F1. Lo único que veo que tiene relación con mi persona es que en ese año se presentó en el mercado la Fender Stratocaster. Como guiño de los astros tampoco es para echar cohetes.
    Buscando amparo en la historia compruebo desconsolado que el año 62 trajo un terremoto en Pompeya, que anunció la erupción de 17 años después. Poca cosa más. Por ahí no vamos bien.
    Ponderando qué da de sí el número 62 en la actualidad me entero de que se fabrica un Nissan Qashqai en Reino Unido cada 62 segundos, lo mismo que duró la Marsellesa que se cantó en Wembley por los atentados terroristas de París. Que 62 era el número del Modelo para armar de Cortázar, que en Barcelona, la línea 62 te lleva a la Plaza de Cataluña, en Valencia a la del Ayuntamiento, y en Madrid a La Arganzuela, no sé si desde El Portillo, pues creo que esa ruta era la de Pichi, el chulo del chotis, no de un autobús. En Albacete no te lleva a ningún sitio, pues no hay tal línea, si acaso leo una información fósil que habla de una que te llevaba a Mollet del Vallés. La 62 es la autopista que te conduce de Burgos a Fuentes de Oñoro, frontera con Portugal, pasando por Palencia, Valladolid y Salamanca. El 62 te lleva a muchos lugares, pues. Tomo asiento a ver dónde me bajo.
    Si llamas al 062 se pone la Guardia Civil, en Hacienda el 62 es el formulario de la tasa que han de pagar los ciudadanos extranjeros para la autorización de trabajo. También son sólo 62 las personas que poseen la misma riqueza que el resto de la población mundial. El 062 es un tipo de barco cañonero chino muy vendido, igual que el 62 es un poderoso grupo editorial catalán de la órbita de Planeta, el de Lara no de Alfa Centauri. El Kepler-62 es un sistema pentaplanetario situado a 1200 años luz de la tierra. El artículo 62 de la Constitución es el que atribuye al Rey la facultad de proponer presidente del gobierno, que en ello andamos, eligiendo entre soberbios candidatos. O tal vez candidatos soberbios. El salmo 62 es el que canta “Oh, Dios, Tú eres mi Dios. Por ti madrugo”.
    Veo que todo es relativo. 62 es un exorbitante tanteo en balonmano, cicatero en baloncesto y un amaño de juzgado de guardia en fútbol. Es talla más de bacalá que de zapato; como velocidad es prudente, como peso canijo. Como altura está bien para los 4 meses, poco generosa para un adulto; como perímetro craneal una barbaridad para alquilar balcones. No son muchos 62 si hablamos de una colección de sellos o de libros, una pujolada si es de coches. 62 guisantes suponen guarnición más razonable que si son patatas, aunque tropa tenida por escasa si hablamos de fortín fronterizo. Pocos si pelos, muchos si verrugas, escasos si euros, sobradas si facturas por pagar. Insuficientes si abejas, excesivos si gatos. Exiguos litros de agua para beber un camello, razonables para un toro, mortales para un contribuyente. Ardiente si Celsius, agradable frescor si Fahrenheit. Poco calor para fritura, escaldante para ducha. Pequeño si es marrajo pero enorme si es trucha, que en centímetros es para ganar el concurso, en pulgadas un aberrante caso de gigantismo.
    62 es el porcentaje de capacidad embalsada ahora en los pantanos de España, que sigue empantanada. 62 fueron de media los euros gastados por cada español en el sorteo de la lotería de Navidad. Mucho más que en libros, pues preferimos intentar salir de pobres que de ignorantes. En Bulgaria se cumple eso de éramos pocos y parió la abuela al dar a luz una señora de 62 años un hermoso par de gemelas. Se me pone la carne de gallina al imaginar ponerme de parto a mi edad. También es lo que vale en euros el menú medio en el Txakolí, así como supone la edad media a la que los españoles se jubilan hoy en día.
   Puestos a sacarme la buenaventura, no pudiendo examinar la mano del número en cuestión, le he mirado los higadillos a un pollo antes de echarlo a la olla y los augurios nada bueno vaticinan al respecto de lo de las futuras jubilaciones. También son 62 las plazas de MIR que se dejan fuera del presupuesto en Valencia y Cataluña para este curso. El año pasado fueron 93 las desatendidas. Como se ve vamos mejorando mucho. Las banderitas es que se ponen en un pico. Los silbatos para el himno a 10 euros cuarto y mitad y de las televisiones para qué hablar. Un Perú. Pero son cosas más necesarias que los médicos.
    Veo que he perdido la mañana y que se está recalentando la Wikipedia. Pero mi Larousse de papel hace años que habla de otro mundo, si no mejor, al menos más comprensible. Lo dejo ya y voy a ver qué han decidido los círculos de Podemos acerca de los pactos. Así me da tiempo antes de comer para alternar entre el desconcierto, el temor y el descojone. Dios nos pille confesados. Sabido es que el poder corrompe e iguala a peor. Resulta que su simple aroma también ejerce tan benéficos influjos. Asombra ver los ministerios que algunos demandan, de contenido claramente social. Plumerum vistus est, que decía Cicerón, si no me he equivocado de cita.
—¡Mi capitán, que tengo un prisionero! —grita el centinela desde un puesto de guardia en plena oscuridad de la noche.
—¡Pues tráelo inmediatamente!
—¡Si es que no me suelta!
Para acreditar la autenticidad de la cita
Al menos no me preocupa que este año mi cumpleaños caiga en lunes. También me agrada que un reloj resulte un regalo innecesario. Un libro sería suficiente, pero que hable del siglo XVIII como mucho.
 Vale.
    Para empezar el día he recibido un extraordinario regalo, mejor que un libro, en forma de genial retrato de mi persona y de mi bolso gris, obra de mi estimado amigo el ilustre Fernando Font de Gayá. Muchas gracias por alegrarme el día.


EXPOSICIÓN
ALPERA Agosto 2015


EPÍSTOLAS

En el citado blog Desconcertatus-Epistolarium publico de vez en cuando epístolas que más tienen que ver con la actualidad o con mis impresiones y comentarios sobre temas variopintos que con las acuarelas, plumillas y otras artes tratadas en este blog Artimañas. Estas son las de este año:

  EPÍSTOLAS GERMÁNICAS
En este blog se dio cumplida cuenta en su momento, que por mayo era por mayo, sobre el viaje a Alemania con mis amigos y compañeros de música. Estos son los escritos sobre la expedición:
Alemania 
MÚSICA
CONCIERTOS Y BOLOS
Durante este año hemos seguido con la música, actividad ejercida con total desánimo de lucro, participando en festivales benéficos y otras reuniones de amigos. Ilustran eso las siguientes fotografías en el Auditorio Municipal y en la Caseta de los Jardinillos durante la feria de Albaete, festivales de Canción italiana organizados por la Asociación de Amigos del Jazz de Albacete, de la que formamos parte. Hubo otro en el Auditorio Municipal a beneficio de niños autistas.
 



ESTADÍSTICAS Y DATOS DE VISITAS AL BLOG

 Según el contador de páginas visitadas, vamos alcanzando las 757.000, lo que me resulta asombroso. Procedentes de 157 países distintos, con una distribución que muestro en parte. Muchas gracias desde aquí a quienes pasan un poco o un mucho de su tiempo entre mis acuarelas, tintas, dibujos o historias.
   


jueves, 17 de septiembre de 2015

Paisajes de Alpera


       Bueno, pues ya estoy aquí otra vez. Ya ha pasado la expo y se han comentado y mostrado gran parte de las acuarelas que se colgaron, mis impresiones, agradecimientos y la resaca posterior. No he dejado de pintar acuarelas de Alpera, porque quedaron muchos paisajes y rincones por hacer y otras como encargo de asistentes a la exposición que pensaron que sería una buena idea pintar un paraje que les es familiar. En ello estoy aún, y algunas de las de esta entrada responden a esos encargos. Otras no.
    Como se ve, en esa comarca hay tema para pintar y todavía queda mucho por hacer, por lo que no sería de extrañar que siga pintando con más calma muchos de los temas que quedaron pendientes. Cada vez que voy a Alpera hago nuevas fotos, otras me las envías mis amigos y siempre encuentro algo interesasnte que hacer con ellas.
   También es cierto que después del ritmo de pìntura previo a la exposición apetecía cambiar de actividad, cosa que ya venía marcada por un concierto pendiente sobre música italiana con amigos de varios grupos que se celebró el pasado día 13 en la Caseta de los jardinillos, con motivo de la Feria de Albacete. Un éxito de público y también musical. Disfrutamos mucho. Pongo aquí una foto del saludo final de los participantes en el evento.
   Volviendo a las acuarelas, poco hay que hablar de los materiales, que son los de siempre. Todas sobre Garzapapel de acuarela de 300 gramos, pigmentos Daniel Smith, salvo algunos cadmios de Rembrandt y pinceles variados de Escoda, últimamente de marta, los que tenía y dos de bolsillo de kolinsky Tajmyr, unas joyas. Sólo comentar que las sombras se van haciendo con una mezcla de ultramar y amatista. Cuando quiero oscurecerlas más, añado un escrúpulo de índigo o sodalita pues, aunque el violeta de amatista es especialmente intenso, siempre busco un matiz azulado es esas sombras. De la granulación de algunos de estos pigmentos poco hay que hablar, que a la vista está.
    La siguiente acuarela es la entrada al Palacio, caserón de mitad del XVIII que se edificó como vivienda de los Verasastegui, señores de la villa. En la actualidad, desde hace muchos años, es de una familia de unos buenos amigos míos, por lo que desde hace más de treinta años he podido disfrutar de comidas en el hermoso patio que empieza a la derecha de lo que se ve, bajo un añoso castaño de indias y cafés en un inmenso salón con zócalos de azulejos árabes que parece de la Alhambra. Y de dormitorios en los que cabe un apartamento de los que hoy se estilan. La parte mala es mantener, limpiar y calentar una casa de 800 metros cuadrados.

   Un rincón de la Mejorada, antiguo bosque de encinas centenarias milagrosamente conservadas. Atravesado por la acequia que lleva al pantano de Almansa el agua sobrante de la vega de Alpera, que no tiene rio pero sí muchas fuentes y veneros. Yo vivía en Alpera en una casa a 50 metros de ese parque. Entonces crecían unas orquídeas con forma de abeja que no sé si siguen existiendo. Yo no las he vuelto a ver en el sitio en que las encontraba. En Mesones, cerca de Riópar en la sierra del Segura sí que las he seguido viendo y fotografiando.
    En la Laguna a pocos kilómetros de Alpera, acuarela de lo que veía todas las mañanas mientras me tomaba el primer café, desde la casa de Ellis Jacobson. Había unos burros sueltos disfrutando de los verdines y del sol, aunque cuando apretaba buscaban la sombra. Se escuchaba el rumor del agua pasando por la acequia del molino, ese dificio que se ve a la derecha. Como puede apreciarse, una hermosura de lugar.
Esta otra es de las inmediaciones de la Cueva de laVieja, en el cerro del Bosque, a 5 km. de Alpera.
   Una nueva versión de la calle del General García Trejo, también de Alpera. Es una calle muy larga y en este caso se ha pintado solo la parte final.
    Las siguientes son acuarelas de distintos parajes de Tobillos, una finca enorme cercana a Alpera y a La Laguna. La primera, la que abre esta entrada es del mismo lugar.


     Lo que más me gusta de esta acuarela, tal vez lo único, es ese rebaño que aparece a la derecha. Y me gusta por que desde lejos se ven cosas no pintadas, pues pocos trazos lleva la cosa, menos de uno por oveja.







jueves, 23 de julio de 2015

Exposición en Alpera (Albacete)



    Bueno, pues un año y unos meses después, vamos por otra nueva exposición de acuarelas. Si la primera en "La Casa Vieja" de Albacete fue a iniciativa de Antonio y Hortensia, que me animaron, pusieron el local y enmarcaron las obras, en esta ocasión mis buenos amigos Luis Piqueras e Isabel Egido han sido los impulsores. Afortunadamente su propuesta fue bien acogida por el Ayuntamiento de Alpera y allí estaremos mis acuarelas y yo junto a quienes visiten la sala de exposiciones. Una inmensa mayoría de ellas tienen por tema Alpera y su entorno.
   Desde luego para mi hacer una exposición en Alpera no es hacerla en cualquier otro sitio donde uno encontrara posibilidades de hacerlo. Es un luigar muy especial para mi y para mi familia por los motivos que ya he explicado en otras entradas. En el programa adjunto hago un resumen de todas estas cosas.
    Llevo ya unos meses pintando paisajes, calles y rincones de Alpera y sus alrededores, contando mis visitas, mis intenciones, los materiales usados, fotos, comentarios y otros pormenores sobre muchas de las acuarelas que allí se podrán ver. En realidad allí es donde únicamente se podrán ver tal como son, pues en el blog sólo es posible darse una idea de la realidad de cada obra. Siempre a 800 puntos, no se percibe el detalle, la textura ni el verdadero color de ninguna de ellas. Unas tienen 60 cm, 50, 40, 30... y no es lo mismo. El color es imposible de reproducir. Siempre se pierden matices y luminosidad, pues calibrar el color de un monitor es estropearlo en otros donde variará, y  no poco a veces.
   De forma, que quien nada mejor que hacer tenga en esos dias del 7 al 16 de agosto, allí nos encontraremos. La inauguración el 7 de agosto a las 8 de la tarde. De paso nos tomamos un vino de Alpera, lo que ya es un buen motivo para ir. 
   A continuación algunas de las últimas acuarelas realizadas para esta exposición. Quedan muy pocas por hacer y dos docenas por enmarcar. En ello estamos.


Isabel y Luis incluyen este comentario, que agradezco sinceramente, sobre la exposición:


     Este año, nuestro amigo José Garrido, será el encargado de deleitar a los alperinos con su exposición de acuarelas. La mayoría de sus obras representan Alpera y su entorno.
     Este profesor que llegó a Alpera a finales de los años 70 con su pelo a lo hippie y su citroen cambió bastante la dinámica profesional que se tenía en Alpera el profesorado.
    Vivió y trabajó más de una década en nuestro pueblo, como maestro y como director del colegio. Además de su trabajo se implicó en otras actividades como el manejo de los ordenadores y el acercamiento a la fotografía. De su afición a la fotografía han salido parte de sus acuarelas sobre nuestro pueblo.
    Antes de marcharse a Albacete, trabajó en la puesta en funcionamiento del Centro de Profesores de Almansa.
    Llevó cantidad de alumnos . Con algunos se cruza por Albacete y le preguntan: ¿Cómo está don José? y él les contesta : no te recuerdo pero seguro que eres de Alpera.
    Ya jubilado, dedica su tiempo a sus pasiones : la Música, la Pintura, los viajes y a tomarse alguna cañeja.
    Podemos decir que está entusiasmado y muy emocionado con la idea de exponer en Alpera y poder decirle a los alperinos a través de su pintura lo que ha significado Alpera para él y para Virginia, su mujer.

    Luis Piqueras - Isabel Egido

A mis amigos más cercanos, a quienes habitualmete remito mis epístolas, les he enviado en siguiente mensaje, que comparto aquí, donde también cuento con muchas amistades y colegas:

Queridos hermanos.
Si de los 7.324.782.000 habitantes de nuestro planeta, tú te encuentras entre la exigua minoría de humanos que reciben este correo, es que eres mi amigo, más o menos cercano. Muchos sabréis que toco la guitarra, bastantes que soy maestro de escuela; menos estaréis al corriente de que he dejado de serlo, que felizmente me jubilé del oficio hace año y medio. Posiblemente estés al tanto de que entre mis aficiones están la fotografía, el dibujo y pintar acuarelas, aunque tal vez no. Casi nadie conocerá que tengo unas 100.000 plumillas de escritura y dibujo y que las vendo en ebay. Al menos lo intento. Pero seguro que me has escuchado más de una vez hablar de Alpera. Y siempre bien.
Bueno pues os adjunto programa, cartel e invitación para la exposición que inauguraremos en la Sala de Exposiciones de la Casa de la Cultura de Alpera el próximo día 7 de agosto a las 8 de la tarde. Casi todas las acuarelas se han pintado en los últimos meses y tienen por tema Alpera y su entorno.
No digo que allí os espero, porque la verdad es que no, que muchos vivís lejos, otros os encontráis en playas y cerros aprovechando estas fechas de calor y vacaciones. Muchas son las ocupaciones, obligaciones y compromisos que posiblemente os impedirán visitarla, pero no podía dejar de invitaros, al menos informaros de esta exposición, algo que para mi es importante.
Aprovecho para desearos un feliz verano y enviaros un fuerte abrazo.