
Una salida de fin de semana al campo. A El Robledo, en Albacete, ya cerca de Alcaraz. En una casa rural que fue en tiempos una estación de un tren que nunca llegó a pasar. La línea Baeza-Utiel, hoy sin raíles, convertida en una ruta verde. Algunos túneles llegaron a usarse para cultivar champiñón, cuentan. Las estaciones se han ido desmoronando con los años en cuanto les quitaron las tejas, salvándose las pocas que se vendieron y que se usaron como viviendas, como ocurre con esta estación. Una historia de errores, abandonos y dudosas rentabilidades que se impusieron a la necesidad de vertebrar un territorio que sigue en gran parte aislado. Ahora se está haciendo una autovía que una Albacete con Jaén, la meseta con esa parte montañosa de Andalucía en gran parte despoblada, como es natural, viendo lo poco que se ha hecho nunca para evitarlo. Antes eran el lugar que proporcionaba madera al reino, primero a sus barcos en Cádiz o Cartagena, o a la fábrica de tabaco de Sevilla. Luego traviesas a la Renfe y siempre caza, reservas naturales y zonas protegidas. Más que sus habitantes. En fin. Maravillosas para recorrerlas y para pintarlas. Buena gente, tanto como sus paisajes..















































