miércoles, 26 de marzo de 2025

Acuarelas marzo 2025

Pocas explicaciones requieren las acuarelas de este mes de marzo: unos árboles, unas flores y un paisaje nevado. Casi todas ellas aplican la recomendación de Charles Reid de que toda acuarela debe tener alguna zona en blanco. En mente mi admirado Laurentino Martí, de quien hablaremos en la siguiente entrada, y, por supuesto, Sorolla. La luz, siempre la luz. La primera y las cuatro últimas son pinturas con técnica mixta, acuarela y lápices o témpera blanca, sobre papeles tintados, gris en este caso.

   Las acuarelas siguientes las he pintado sobe papel color crema. He recurrido a la témpera blanca, dejando algunas zonas sin pintar, una forma muy diferente de trabajar, con resultados también distintos. Seguiremos probando con papeles coloreados, azul, verde, negro, gris y seguramente utilizando lápices, pasteles y otros medios, solos o mezclados. El caso es no parar.



jueves, 27 de febrero de 2025

Acuarelas febrero 2025

   Durante este mes de enero he pintado estos árboles. Todas las acuarelas en un mismo bloc de 30 hojas de 300 gramos, Canson XL Aquarelle. Es un papel con un grano fino que da suficiente textura. Y es un papel muy, muy barato. Cierto que se curva un poco por abajo, pero no hace bolsas ni se arruga. Basta sujetar las dos esquinas inferiores con dos pinzas pequeñas para que se mantenga totalmente plano.
   En muchas de ellas he procurado no utilizar verdes, sino mezclas con el mismo azul del cielo: cobalto, cerúleo o lapizlázuli. En otras he partido del verde de esmeralda o el jade. Las tierras son de Kremer o de Daniel Smith, aunque también he usado otros pigmentos que andan en cajas desde hace años, de los que he hablado en entradas anteriores. AL final, da lo mismo, como explicaba.

   Muchos de estos árboles son eucaliptus o encinas, lo que permite jugar con las texturas y sugerir grietas y peladuras de la corteza. Si mezclas pigmentos que ya solos granulan bien, como son el lapis o el cobalto, con tierras o negro e marte, muy granuladas, la textura se realza extremadamente, lo que viene muy bien para las cortezas de los árboles.

     Procuro dejar siempre alguna zona de la acuarela en blanco, mimando las transiciones, en plan Sorolla, lo que añade luminosidad a las acuarelas.






 

viernes, 31 de enero de 2025

Acuarelas Enero 2025 - Árboles


   En esta entrada, salvo un paisaje, todas las acuarelas son de árboles. Y casi todas ellas se han pintado en un bloc de Papel Canson Aquarelle de tamaño DIN A-4 de 300 gramos, un papel barato, pero con una textura de grano fino muy agradable. 

   Como ocurre con los pigmentos, no suelo escatimar a la hora de utilizar "los mejores materiales", es decir, los que por ser más caros, uno piensa que lo deben ser. Tras bastantes años pintando acuarelas, he llegado a la conclusión (he ido llegando a ella poco a poco), de que ya no me son tan necesarios como al principio. Para estas acuarelas he recurrido a colores, en tubo o pastilla, que tenía aparcados desde hace tiempo, y compruebo que los resultados son similares. Son pigmentos de Titán (serie Bizancio), Españoleto, Van Gogh, Sennelier, Cotman y algunos otros de esas marcas relativamente nuevas en el mercado español, como White Nights, rusas de San Petersburgo, Roman Szmal, de Polonia, o Rosa Gallery de Ucrania, sustancialmente más baratas que las marcas más conocidas y punteras. Hace tiempo que voy viendo que no es necesario utilizar siempre pigmentos de los más caros del mercado para conseguir resultados decentes. Poco a poco he ido sustituyendo muchos colores de los que utilizaba normalmente por otros mas baratos, pero en ningún caso peores. No tiene sentido pagar doce o quince euros por algo que puedes comprar por cuatro. Otra cosa es que pagues veinte por un lapislázuli, o quince por un verde de jade o un amatista.

   En fin, llegó un momento, viendo que cada día aparecían nuevas marcas y que los catálogos iba creciendo más y más, en que la cosa de las catas y pruebas se convirtió en una locura. No se puede probar todo, no todo lo caro es mejor, ni hace falta tanta artillería para las moscas que uno acaba matando. Llegué a probar las italianas de Nina Colori, buscando un índigo decente, pero siendo muy bueno, no era mejor que el índigo de Kremer, fabricante alemán, uno de los más recomendables, aunque sólo vende sus pigmentos en polvo o en pastilla. Ya he visto algunas nuevas marcas que he desistido de probar, colores naturales, minerales, muy bien publicitados y presentados. Una de ellas dice de sus colores que son veganos. Apaga y vámonos, hasta aquí hemos llegado. Bueno está que te digan que son artesanos, que llevan miel, que su goma arábiga es de la misma Arabia y que su lapislázuli lo ha traído Indiana Jones de Afganistán, pero uno pude ser tonto hasta un punto, pero esto no es un concurso, no hay necesidad de superarse ni aceptar retos al respecto.
   Al final, he ido seleccionando qué usar, con qué pigmentos reponer lo que se me va acabando. Y buen trabajo y dinero me ha costado durante muchos años llegar a estas conclusiones. Los colores básicos, pueden ser de White Nights o de Rembrandt, que sus tubos de 20 ml salen a cuenta y son de una calidad máxima. Sienas, ultramar, Sap green, amarillos, rojos, es decir, casi todos, no hay que buscar más. Incluso dos azules en los que soy muy exigente: cerúleo y cobalto. Estos no pueden ser malos, es decir, mezclas, hues. El cobalto de Rembrandt o el de Windsor & Newton, imprescindibles, como sus cerúleos. También algunos quinacridonas, que todas las marcas ofrecen: Gold, deep gold para cielos y dorados del atardecer y algún rosa o magenta, para las flores y algunas otras mezclas. De Daniel Smith sigo usando siempre el verde de jade y el violeta de amatista, maravilloso para sombras transparentes. También alguno de sus marrones que también granulan. El negro, sólo uso el de magnetita, que según fabricantes se llama de Marte, Lunar black o cualquier otra denominación, pero es el mismo. Granula un disparate, es transparente y no puedo pasar sin él. También hay algún color muy conseguido, como el sepia de Schmincke.
   El caso es que, sacando cajas llenas de pastillas y multitud de tubos, veo que tengo acuarelas para pintar un par de siglos y que poco tengo que comprar, que conviene ir usando todo ese material acumulado porque, al final, uno consigue lo mismo. Cierto es que eso ocurre ahora que ya se va teniendo oficio y experiencia. Cuanto más inexperto es uno, mejores materiales debería usar, para que aporten, no resten. Luego, poco a poco, ya tiene uno sus mezclas en la cabeza y va dependiendo menos de la excelencia, a veces supuesta, de los materiales más caros. Un buen papel es imprescindible, aunque los hay no demasiado caros que, como este de Canson o los de Soennecken, una vez les coge uno el tranquillo, resultan más que aceptables. Usemos lo que usemos, nuestros materiales son mejores que los que utilizaban los mejores pintores del pasado. O sea, que no va a ser eso.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Acuarelas diciembre 2024


   Estas son las acuarelas de este mes, gran parte de ellas eucaliptus autralianos. Elijo a menudo estos árboles por la corteza de sus troncos que, a menudo, tienen zonas blancas. Jugando con las luces y las sombras y con su textura se consigue aportar mucha luminosidad a las acuarelas.

   No hay en esta ocasión mucho más que comentar porque no hay novedades en cuanto a papeles o pigmentos usados.

viernes, 29 de noviembre de 2024

PALETA Y PIGMENTOS II - Acuarelas Octubre y Noviembre 2014

   En estas acuarelas de los meses de octubre y noviembre he seguido con mis probaturas de pigmentos. He recurrido a acuarelas de marcas que utilizo menos y, al final, los resultados son muy similares pues, en definitiva, son las mezclas que vas haciendo las que te llevan al color que en las acuarelas queda. Así, mi conclusión es que como he repetido muchas veces ya, sólo hay unos pocos pigmentos, muy concretos, que marcan la diferencia y se vuelven imprescindibles, por estar muy cerca de lo que buscas. Me refiero a esos pigmentos minerales de jade, lapis, sodalita o amatista. Poco nuevo he usado, salvo un índigo puro de la marca italiana Nila Colori, hermoso, pero caro. 

   He sacado a relucir pigmentos de Titán (Bizancio) y de Españoleto, de fabricación nacional y que en nada desmerecen de los mejores de otras marcas. Ya hablamos en la entrada anterior de las rusas White Nights, de Schmichke, Kremer, Windsor & Newton, Rembrabdt, Sennelier, Daniel Smith y algunas otras muy conocidas y utilizadas. En estas últimas acuarelas también he usado Roman Szmal  de Cracovia, en Polonia, y Rosa Gallery, de Ucrania. Tienen unos catálogos bastante extensos, de un solo pigmento, algunos que granulan tanto como las de Daniel Smith. Razonables sus precios y magníficos sus resultados.
Utilizo mucho el lapislázuli de Daniel Smith, una azul agrisado muy característico. Va muy bien para lo que busco en los troncos de eucaliptus. Para las sombras recurro a menudo al violeta de amatista, muy transparente y poco pinturero. Es de los pocos colores que se pueden usar directamente del tubo, sin mezclas. EL lapislázuli de Daniel Smith es de Chile, como el de Kremer. He encontrado dos fabricantes (Turner y Roman Szmal) que dicen que es de Afganistán. Si será, pero más de 25 euros el tubo. Cada día aparecen nuevas marcas. Algunas se dicen artesanas, veganas y otras cosas, pero sus precios animan poco a probarlas.
La gama de amarillos y anaranjados que siempre uso en otoño está pintada con cadmios, gamboge y quinacridonas.