Pocas explicaciones requieren las acuarelas de este mes de marzo: unos árboles, unas flores y un paisaje nevado. Casi todas ellas aplican la recomendación de Charles Reid de que toda acuarela debe tener alguna zona en blanco. En mente mi admirado Laurentino Martí, de quien hablaremos en la siguiente entrada, y, por supuesto, Sorolla. La luz, siempre la luz. La primera y las cuatro últimas son pinturas con técnica mixta, acuarela y lápices o témpera blanca, sobre papeles tintados, gris en este caso.
Las acuarelas siguientes las he pintado sobe papel color crema. He recurrido a la témpera blanca, dejando algunas zonas sin pintar, una forma muy diferente de trabajar, con resultados también distintos. Seguiremos probando con papeles coloreados, azul, verde, negro, gris y seguramente utilizando lápices, pasteles y otros medios, solos o mezclados. El caso es no parar.