jueves, 26 de diciembre de 2013

WILLIAM WALCOT - Arquitectura - Acuarelas y grabados


    William Walcot (Odessa 1874 – 1943 Ditchling, Sussex). De madre rusa y padre inglés vivió la mayor parte de su vida en Londres, donde se instaló en 1906, aunque había nacido en Odessa, a orillas del mar Negro. De niño viajó con sus padres por Sudamérica, España, Roma, Venecia, Bélgica y Francia. Realizó sus estudios de Arquitectura en Amiens, París y en Moscú, donde colaboró en el diseño del Hotel Metropole. Sin embargo, no fue la arquitectura su ocupación principal, pues su actividad se centró en la pintura de acuarelas y en el grabado.
    Se dedicó al oficio de "architectural perspectivist", dibujando en acuarelas el resultado final que tendrían en su entorno, una vez levantados, los edificios que otros arquitectos diseñaban. El éxito y reconocimiento que alcanzó le hizo merecedor de ser comisionado por la Fine Arts Society para viajar a Venecia, como había encargado al grabador Whistler treinta años antes. Las acuarelas y dibujos que expuso a su regreso confirmaron y afianzaron su prestigio.
A pesar de su extraordinario dominio del dibujo y de la perspectiva, no es tan minucioso como por su formación y por la época en que vive cabría esperar. Hay mucho de impresión y sugerencia en sus obras a acuarela y en sus grabados, normalmente realizados en planchas de cinc de gran tamaño. En las obras pequeñas, casi miniaturas, que graba en cobre, su trabajo es casi impresionista.
   Escapa Walcot a la crítica que se ha hecho a los extraordinarios grabadores ingleses, en algunos casos demasiado centrados en alcanzar la perfección técnica a expensas del impulso artístico en la expresión.
   Incluimos una breve muestra de sus grabados y dibujos, obras en las que se recrea en la belleza de monumentos y edificios, con figuras apenas sugeridas por sus trazos sueltos y vigorosos. Entre las obras incluyo estos tres grabados realizados en España:
Gran parte de su obra está dedicada a Londres, sus calles y edificios emblemáticos. 
 
 
 Otras muestran lugares y ambientes de la antigua Roma, de la edad Media, de Venecia y de Oriente, algunas de ellas realizadas para ilustrar libros, destino de muchos de sus grabados.
 
 
 
 
En los siguientes enlaces podemos contemplar más obras de Walcot y documentarnos acerca de su vida y evolución artística:

jueves, 19 de diciembre de 2013

NUEVOS MARCAPÁGINAS - BOOKMARKS


   Llega la Navidad y llegan mis marcapáginas, algo que sólo hago en estas fechas. Algunos encargos, regalos y vuelta a la rapidez y a la miniatura. La mayoría con acuarelas, aunque algunos se han hecho con las tintas de mi amigo Carlos que, de vez en cuando, me sorprende con alguna nueva maravilla.
 En algunos de ellos se han utilizado los pigmentos de Daniel Smith de los que he hablado en una entrada anterior. Dosificándolos, tanto por su precio, como por la dificultad de reponerlos. Se trata de esos colores hechos con jade, sodalita, lapis lázuli, ojo de tigre, etc. Una maravilla el efecto que proporciona la sedimentación de estos pigmentos.
  En los siguientes se pueden ver distintas tintas con diferentes tonos de negro. Son tintas de fórmula antigua, ferrogálicas algunas, otras, como la tinta Berzelius, de un agradable tono gris cálido, o en su variedad de Palo campeche, negro más intenso. La más negra de ellas, como la tinta china, es la que sale de los taninos de las agallas, con ácido gálico, sulfato ferroso y otras sustancias, que Carlos me ha prometido contarnos con detalle en una próxima entrada.
    Como no dejo de pintar árboles, me ha servido para ampliar el abanico de temas, junto a algunos paisajes, palmeras y flores diferentes, entre ellas las hortensias. Pasadas estas fechas haré algunos dibujos de pequeño formato, más cuadrados que los marcapáginas, tanto con acuarelas como con tintas. También para probar papeles con menos grano.
 

sábado, 7 de diciembre de 2013

PIRANESI

    Reinaba Carlos en Nápoles y Sicilia, con el nombre de Carlos VII, antes de hacerlo en España y su imperio como Carlos III, cuando se redescubrieron Herculano y Pompeya, en 1738 y 1748 repectivamente. Digo se redescubrieron pues algunos restos ya salieron a la luz en 1550 en las obras de excavación de un nuevo curso para el río Arno. También una carretera hacia el sur, ordenada por el rey Carlos, gran amante de las obras, dió con la ciudad de Pastum.   
  Viajeros, artistas e intelectuales de toda Europa iniciaron una ruta hacia la antigüedad que les llevó a Roma, meca de su peregrinaje cultural, y a otros destinos que pudieran saciar su ansia de ruinas y restos de épocas remotas. El hartazgo del barroco y el deseo de racionalidad son elementos del ambiente filosófico y cultural que cristalizan en la Ilustración y propician la Revolución Francesa, abonando el terreno para el Neoclasicismo, tanto en arquitectura como en las demás artes. Se percibe la antigüedad clásica como una época de florecimiento y esplendor, cuyas virtudes habría que adoptar para mejorar la sociedad de la época. La antigüedad grecorromana estaba de moda y se intenta rescatar la pureza de su arte, por su equilibrio y austeridad.


 Si estos son los principios e ideales de la época, pendulares como siempre, también queda patente que hay otra corriente paralela, subterránea a veces, un sentimiento discordante con ese afán racionalizador, algo que es más propiamente romántico que clásico y que lleva ya desde el primer cuarto del siglo a edificar jardines que acerquen la naturaleza a la arquitectura, donde podía instalarse una pagoda, una edificación con arcos ojivales, o a urdir otras obras arquitectónicas y literarias más cercanas y ambientadas en la edad Media que en la Antigüedad o en el Renacimiento. Es la lejanía, la atracción  por lo desconocido, por lo que resulta misterioso o inquietante, en cierta forma una valoración de lo irracional, de la naturaleza desatada... puro romanticismo.
   Viendo los grabados anteriores, obras geniales del arquitecto, dibujante y grabador italiano Giovanni Battista Piranesi (1720-1778), al que han llamado "Rembrant de la arquitectura", llego a la conclusión de que su temática son las obras y monumentos de la época clásica romana, incluso anterior, pero que su enfoque es romántico. Esa invasión de las ruinas por parte de una vegetación salvaje, fuera de control humano, y digo las ruinas, en cuyo deterioro se recrea, lejos de una perfección clásica. O el empequeñecimiento de las figuras para dar monumentalidad a la escena, con edificios que se tornan gigantescos, que trasladan más el sentimiento de pequeñez de los espectadores ante tales portentos, que el fiel reflejo de la realidad. Una realidad que resultaría más amable y racional, de proporciones humanas, propio de Grecia y Roma. David Roberts, Villaamil y muchos otros hicieron lo mismo mucho después, como buenos románticos. No dudo que conocerían las obras de Piranesi.

  Hay mucho de imaginación en los grabados de Piranesi. Puede situar a ambos lados de una calle, monumentos diversos, no ya romanos, sino formas orientales, babilónicas, egipcias, formando una escena irreal y ecléctica, totalmente fuera de la realidad que en Roma, Pompeya o Herculano, puede observar. Exagera tamaños y proporciones, cambiando de lugar edificios, incluso inventa imposibles efectos de luz, pues su intención es más dramatizar la escena que representarla tal cual es. No duda en inventar formas o edificios enteros para ganar teatralidad en sus escenas.
   La parte técnica de las obras de Piranesi también merece ser estudiada con detenimiento. El dramatismo que busca, y consigue, con sus fuertes luces y sombras, esas perspectivas elaboradas con varios puntos de fuga, que nos meten dentro del espacio pictórico a la vez que nos empujan fuera de él. Esto se lleva al extremo en sus cárceles, sus famosas Carceri d'Invenzione, (1745-1760), con inmensos espacios, diversos niveles, pasadizos, escaleras y rampas que no conducen a ningún sitio, reduciendo a las figuras humanas, siempre abundantes en sus obras, al papel de insectos que penan y pululan por pasadizos sin salida.
 En la imagen anterior, una de las "cárceles" de Piranesi, vemos su técnica como dibujante y grabador. En la siguiente podemos observar una ampliación de un fragmento.



 No se incluyen más imágenes para no hacer más lenta la carga de la página, pero se facilitan enlaces donde descargar los libros de donde salen estos grabados o lugares donde contemplar algunas de las imágenes con mayor resolución.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Acuarelas DANIEL SMITH - Pintando con piedras preciosas

   Dos acuarelas con formato medio. La primera sobre Garzapapel de 300 gr. de 35 x 50 cm. A las marcas que utilizo habitualmente de acuarela en tubo, es decir Rembrandt, W&N, Van Gogh, Bizancio y Españoleto, he añadido cinco colores de Daniel Smith. 
    Me ha costado trabajo hacerme con ellas. De hecho me han tenido que hacer el favor de comprarlas de Estados Unidos poque no las encuentro aquí. En Europa, sólamente en Inglaterra, con unos gastos de envío que hace que no merezca la pena probarlas. Y tenía ganas. Tiene un catálogo de colores abrumador, con cientos de ellos. Me interesaban especialmente los pigmentos con granulación, de las series Primatek o Genuine. Estos últimos salen de minerales finamente molidos, en ocasiones piedras semipreciosas, como el jade, el lapis lázuli, la sodalita, el ojo de tigre, y similares. El precio también es precioso en algunas de ellas, pero quería probarlas. 
 
 Aquí se ven los materiales utilizados para las dos acuarelas, la primera salida de una foto y un apunte en Alicante mostrado en la anterior entrada del blog, otra un encargo de mi hijo, mirando la bodega desde Street view: Pinceles Escoda, Barroco del 20, Último del 10 y 14 y marta kolinsky del 8.
 Previamente había hecho algunas pruebas con unos árboles para tomar contacto con esos maravillosos pigmentos. De los colores encargados, sólo encontraron cinco: Ultramarine violet, Lapis Lazuli, Tigers eye, Sodalite y Jadeite, los cuatro últimos de la serie Genuine, obtenidos de la molienda de piedras semipreciosas pulverizadas. 

   Por lo pronto, uno se queda prendado de la granulación que se obtiene, de la forma caprichosa en que las partículas sedimentan y se posan en el grano del papel, incluso cuando es fino. Habrá que jugar con la cantidad de agua y la inclinación del papel para sacar todo el partido a esta peculiaridad, pero prometen, prometen.
 Se muestran unas fotografías ampliando un fragmento de la acuarela, para ver con  más detalle lo que se cuenta. Creo que sobran las palabras. Lamentablemente, eran pocos los colores disponibles y hubo que mezclarlos con otros pigmentos diferentes. Únicamente la segunda acuarela, la de la bodega, se hizo casi en su totalidad con estos pigmentos de Daniel Smith.  Intentaré conseguir una gama más amplia de colores de esta serie, aunque no está la economìa para tales probaturas.
  El efecto del lapis lázuli es espectacular. El verde de jade también me ha sorprendido, por su tono intenso y por su comportamiento. Todos los pigmentos ofrecen una  buena transparencia en los baños superpuestos.
 Otra foto de los materiales utilizados.