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sábado, 17 de marzo de 2012

HOKUSAI (1760 - 1849) - Pintor japonés - Acuarela - Dibujo

 Aunque tal vez el nombre de Katshushika Hokusai no les diga mucho a algunos de los que lean ésto, nadie ha dejado de ver la imagen omnipresente de la ola de Hokusai. No es la única que hizo, igual que todos conocemos muchas de las vistas del monte Fuji, pertenecientes a la serie de 36 que sobre este místico lugar realizó el pintor japonés. Esta obra, de gran influencia en la pintura europea, se considera la culminación del estilo Ukiyo-e (浮世絵), "pinturas del mundo flotante" o estampa japonesa. Original, como el pintor, de Edo, la actual Tokyo, que da nombre a la escuela.
 Si queremos conocer más sobre este extraordinario dibujante y pintor, al final del artículo se ofrecen los lugares donde mejor información hemos encontrado. Muchos de ellos remiten a páginas en las que podemos contemplar parte de la obra de este pintor, a una pequeña parte de ella, pues su producción es de varias decenas de miles de dibujos y acuarelas.
 
 

 
 

 

 
 
 
 
 
 Decir que es un extraordinario dibujante, es quedarse corto, pues de muchos otros lo hemos dicho, pero Hokusai añade a la perfección de los trazos de su pincel, la delicadeza, la síntesis y la armonía propias de la pintura oriental, la originalidad de su genio. 
   Sus obras muestran el dominio del pincel, propio de las escuelas de dibujo japonesas y chinas. Sólo los artistas extraordinarios como Hokusai consiguen despegar, añadiendo algo, a una temática y técnica que un aprendizaje de años, copiando hasta el mínimo detalle los modelos propuestos por el maestro, llega a ser una segunda naturaleza. Los temas suelen repetirse, pájaros, hojas y flores, insectos... Sus figuras y escenas tienen una forma establecida que se repite para ajustarse al modelo. Él mismo tiene numerosos alumnos y hace infinidad de dibujos de todo lo divino y lo humano, ejemplos que los aprendices deberían copiar e imitar.
   En 15 tomos, recoge miles de dibujos, en hojas llenas de modelos de cualquier cosa que haya que dibujar, conocidos como los "Mil mangas de Hokusai", que son muy instructivos. Flores, insectos, personas realizando toda clase de actividades, en todas las posturas imaginables, realizadas con una soltura oriental en el uso del pincel, grabadas en bloque de madera por él mismo para su reproducción. Mostramos aquí unos pocos ejemplos.
 
 
 
   Hokusai, cambió muchas veces de nombre al firmar sus obras, pues muchos pintores tomaban como parte del propio el de su maestro. Acabó adoptando el de "Hokusai, al anciano loco por la pintura". He leído ésto y muchas otras cosas interesantes sobre Hokusai en un  libro muy instructivo, "Great Masters" de John Lafarge, publicado en Nueva York en 1903. Los grandes maestros de que habla son Michel Ángel, Rafael, Rembrandt, Rubens, Durero y Hokusai. Buena compañía.

    Resulta muy interesante la parte dedicada al pintor japonés, pues analiza como cada arte, cada artista, al reflejar la realidad en sus obras adopta algún tipo de convencionalismo, no siendo ni posible ni deseable plasmar la realidad tal cual es. Según Lafarge, si ésto ocurre en todas las artes, escuelas y artistas, el método de enseñanza de la pintura en China y Japón han reforzado y mantenido hasta un punto inconcebible en occidente estos convenionalismos, tanto en temas como en formas.
   Algo que recoge el libro citado es la circunstancia de que el libro con las obras de Hokusai fue uno de los primeros que pusieron frente a ojos europeos la pintura oriental. El deslumbramiento que produjo entre muchos artistas se plasmó en una gran influencia, en la adopción de temas y el deseo de imitar esta pintura hasta entonces poco conocida y que chocaba con nuestra tradición pictórica. Los impresionistas fueron algunos de los que recibieron tal influencia y hay muchos famosos cuadros basados en obras y temas de Hokusai. Basta ver el anterior cuadro sobre lirios y recordar a Van Gogh.
 La pintura tradicional japonesa y china, como casi toda la pintura oriental, entre otras diferencias con  la de occidente, renuncia normalmente al volumen, al claroscuro, a dar relieve mediante la diferenciación de zonas iluminadas y oscuras, utilizando colores planos con frecuencia, o limitándose a utilizar la línea, de forma magistral, realizada con pincel. En la obra de Hokusai podemos encontrar algunas en las que se aparta de esta tradición, como en la acuarela anterior.
    En los enlaces siguientes podéis varios cientos de pinturas, referencias e informaciones sobre Hokusai y otros pintores japoneses.
 Fuentes y enlaces sobre Hokusai:

domingo, 28 de agosto de 2011

Ella du Cane - ACUARELAS DE JAPÓN - JAPAN WATERCOLOR


   Es esta la segunda entrada del blog dedicada a las hermanas Florence y Ella du Cane, inglesas de Sussex que viajaron por diversos lugares del mundo recogiendo en textos y acuarelas sus impresiones sobre los lugares visitados. Como ya sabemos era práctica muy frecuente en la Inglaterra de finales del XIX y principios del XX. Gracias a la buena acogida que el público británico y americano dispensaban a estas publicaciones, tenemos la oportunidad de disfrutar de estas maravillosas acuarelas.


   A pesar de que el tema, los árboles, jardines y flores de Japón, podría dar lugar a un uso del color excesivo, error en el que caen otros pintores de la época que ya hemos examinado anteriormente, no es éste el caso de Ella du Cane. Hace un uso muy moderado de la saturación del color. Aunque resulta rico y variado, es un empleo muy contenido y supone toda una lección magistral de cómo, sobre una base de tonos quebrados, donde predominan grises matizados suavemente, no es necesario cargar las tintas para que el color resalte, brille, destaque.



    Si comparamos sus acuarelas con las mostradas en otras entradas anteriores en que se analizaban acuarelas de parques y jardines ingleses, aún resalta más la elegancia del tratamiento del color de Ella du Cane. Todo ello para completar un magnifico dibujo, una composición casi siempre acertada, con un centro de interés alrededor del cual gira el resto de los elementos. Tal vez, en algunas ocasiones, un exceso de elementos de igual peso, relevancia o valor tonal, dispersen la mirada por el cuadro.

    Hace un uso magistral de la pintura en negativo, sacando luces, hojas y ramas por el sistema de pintar sobre el tono más claro aplicado previamente, zonas de sombra de forma que salgan al primer plano las zonas no oscurecidas con el último baño.
    Por otra parte resulta evidente que ha estudiado con interés y aprovechamiento la pintura y el dibujo orientales. Ha captado la finura y la sutileza que siempre ha caracterizado las creaciones chinas y japonesas, incluso en el uso del pincel. Viendo las hojas y el ramaje de los pinos, no habría que descartar que haya utilizado pinceles japoneses o chinos, suaves, afilados, con menos nervio que los de marta, pero dulces para del detalle y la expresión de la pincelada y el trazo.

El libro de donde salen estas maravillosas acuarelas puede ser leido y descargado íntegro en Biblioteca de la Universidad de California