Mostrando entradas con la etiqueta kraft. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta kraft. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de septiembre de 2020

Valencia. Encuentro virtual de Ladrones de Cuadernos.


    Por estas fechas y desde hace muchos años, el grupo de dibujantes urbanos (y rurales) de Ladrones de Cuadernos, nos reunimos en artñístico concilio para dibujar todo lo que se pone a tiro, charlar y degustar los productos de la zona y algunos de fuera de ella. Este año está la cosa cruda por las virulencias y los obligados retiros. No se compadece la situación con nuestra forma de relacionarnos y, a falta de abrazos, tertulias, cercanías y la unión fraternal en el refectorio o en algñun antro de perdición, no merece la pena convocar junta si hay que mantener distancias y comparecer embozados. Como ocurrió con el encuentro en elche al que comparecemos invitados por nuestros colegas de Cuadernos Viajeros, pasamnos a un encuentro virtual, es decir, cada uno o cada una dibuja en su cuaderno en su casa o donde le venga bien, en la soledad del claustro o en el campo, si le es posible.
   El lugar elegido en esta ocasión era Valencia y la Albufera. Antes fueron El Escorial, Tarazona y el monasterio de Veruela, Huesca, Sigüenza, Elche, y otros lugares. Como puede verse siempre buenos sitios. La compañía, desgraciadamente, no puede verse, pero es a juego con los lugares de cita, incluso mejor.

   Como Valencia nos pilla cerca y suele además ser zona de paso hacia otros lugares, es ciudad muy conocida y su entorno visitado con cierta frecuencia. Gracias a eso no han faltado fotos para inspirar dibujos y acuarelas sobre esta ciudad maravillosa. Todos los dibujos están hechos sobre un cuaderno de papel kraft, marrón, con estilográfica cargada con tintas variadas, casi siempre marrón o negra. Unas veces se coloresa con acuarela, otras con lápices, sin olvidar el blanco que tanto juego da con los papeles tintados.

    No es lo mismo que dibujar rodeado de lo que estás pintando y de buena gente, pero a la fuerza ahorcan. Al ser las fotos propias, cierto es que cuando una foto se hizo es porque algo vimos en el lugar, de alguna forma ya estábamos pensando que eso se podría pintar, incluso a veces el encuadre ya quedó hecho. Hay sitios tan hermosos que es dificil equivocarse, donde hay mil y un parajes, monumentos, recodos, árboles o temas que pintar. De hecho lo que ha costado es parar, decir que ya había suficientes, pues en esos encuentros en carne mortal tampoco suelo hacer más, prefiero dedicar el tiempo a conversar ante un café o un pacharán, que es lo que ahora echo en falta. Y me refiero a mis amigos y mis amigas, porque si no están no apetece tomarse el pacharán.
    Bueno, aquí están los dibujos de este encuentro virtual, hechos a ratos en tres o cuatro días y esperando ver los de el resto de la congregación, uno de los placeres de los encuentros reales.



viernes, 27 de julio de 2018

Dibujos en papeles tintados. Árboles, flores y barbas.

 Últimamente estoy haciendo probaturas con papeles tintados. Un bloc de papel marron, papeles kraft verdes, azules, amarillos... Pendiente está el papel Canson negro que he comprado en bloc. Empecé con estilográfica cargada con tinta indeleble negra o marrón y sacando algunas luces con un lápiz blanco o rotulador. De ahí pasé a buscar en los cajones cajas de lapiceros de color que hace muchos años que no usaba. Los hay acuarelables de Conté, lápiz pastel de la misma marca y dos cajas de Poychromos de Faber-Castell. Una de ellas una gama de 12 del blanco al gris; otra un arcoiris de 36 colores
    Como de una cosa se va pasando a otra, recordé un plumier lleno de lápices de Conté y Pitt de Faber Castell,  un lote de sanguinas, sepia, negros y blanco, completado con algún otro lapicero blanco graso, de esos que dibujan en cualquier sueprficie. Al final es el que más he usado. También los he encontrado en barritas. Ya ni recuerdo cuándo compré estas cosas.
    Aqui se ven algunos de esos materiales y el bloc de papel marrón, donde se han hecho casi todos los dibujos de esta entrada.
   Aqui, para este jarrón con flores, se ha usado algo de acuarela, aunque hay mucho trabajo con el lápiz. Buscando lápices encontré algunos bastante antiguos que compré en un rastro. Lápices copiativos, de esos que se mojaban con la lengua para marcar bien, en violeta y un rojo oscuro, borgoña. Como lleva toques de témpera blanca también, se ha mezclado a veces con la acuarela ultramar que usé en el jarrón. Los verdes también de acuarela.
   Papel kraft verde. Dibujo con lápices de colores, blanco entre ellos.
   Acuarela, témpera blanca y lapicero blanco.
   Lápiz carbón, sanguina, sepia y blanco sobre el consabido papel marrón.
   Probatura con lápices pastel de Conté. Quería aplicar una técnica que muchas vevces he utilizado dibujando con grafito. Se trata de grabar unas rayas en el papel, presionando ligeramente con algo afilado pero que no corte. En este caso fue con una capucha de boli Bic, lógicamente no con el extremo romo, sino con el trozo que hace de clip. Al dibujar por encima de esas hendiduras en el papel no toman el color, quedan del tono del fondo. Muy dulzón y relamido ha quedado, pero lo que se quería probar funciona.
    Un taray de las Tablas de Daimiel con estilográfica, lápices acuarelables verde y siena claro y trazos con el lápiz blanco en fondo y luces.